
Una nueva roca grabada con símbolos indígenas fue encontrada a orillas del río Peñas Blancas, en Los Cusingos, refugio de aves Alexander Skutch, en la comunidad de Quizarrá, Pérez Zeledón.
Cubierta por el verdor propio del musgo y la humedad de la zona, el petroglifo es un nuevo testimonio indígena que se agrega a otro descubierto en 1984, precisamente a 500 metros de distancia.
Este segundo hallazgo se hizo en agosto de este año, cuando investigadores del Centro Científico Tropical (CCT) realizaban una medición de los daños ambientales causados por efecto del paso de un tornado que hizo estragos en la reserva Los Cusingos, en abril del presente año.
"Por darle prioridad a los daños del tornado hasta ayer no se había comunicado el hallazgo del petroglifo ni se habían realizado indagaciones sobre la piedra en cuestión", reconoció Rosa Elena Montero, ingeniera forestal y Coordinadora de la Red de Reservas del CCT.
Por ello, hasta ayer se desconocían detalles de la piedra hallada, como su antigüedad y la interpretación de sus grafías o escrituras.
Magnífico. Francisco Corrales, director del Museo Nacional -rector de lo relacionado con la herencia precolombina-, dijo que este descubrimiento le parece magnífico.
"El Museo Nacional está en la mejor disposición de hacer una visita a la zona y generar recomendaciones sobre la conservación y estudios del petroglifo", declaró ayer el funcionario.
Según confirmó Corrales, el anterior petroglifo hallado en la zona arqueológica de Quizarrá tiene un gran valor histórico y belleza escénica, lo que hace suponer que este segundo descubrimiento es muy similar e importante.
Por su parte, Montero se mostró entusiasmada y aseguró que el CCT solicitará oficialmente la colaboración del Museo Nacional.
"La reserva no está habilitada para visitarse todavía, sino hasta inicios del 2006. Por ahora queremos abocarnos a la investigación que corresponde", dijo.