
Científicos estadounidenses crearon una máquina productora de sangre de donador universal (tipo O Rh negativo), que serviría para hacer transfusiones a cualquier persona que lo necesite.
La máquina ganó un concurso de la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EE. UU. (DARPA, por sus siglas en inglés), la misma agencia que encargó en 1969 el desarrollo de lo que actualmente es Internet.
Los científicos ganaron casi $2 millones por haber desarrollado un sistema que puede proveer al Ejército estadounidense de sangre fresca en el campo de batalla y sin depender de un donante.
Algunos científicos dicen que la relevancia de la máquina propiciará su aplicación en el ámbito civil a corto o mediano plazo.
El problema. DARPA había hecho el anuncio del concurso a mediados del año pasado. Entonces, explicó la situación que se vivía y lo que esperaba que los científicos interesados desarrollaran.
Según DARPA, para atender situaciones derivadas de traumas de guerra, el Ejército de Estados Unidos necesitó, en el 2005, un promedio de 30 litros de sangre al día.
La principal limitante es que, aunque lo deseen, no todas las personas pueden donar. Después de revisar el historial médico se descartan, por ejemplo, personas con conductas sexuales de riesgo o a quienes sufrieron hepatitis B y C.
A esto se suma la existencia de varios tipos de sangre y que colocar a una persona un tipo de sangre incompatible puede causar enfermedades y hasta la muerte.
Después de la donación, además, en el campo de batalla se dificulta comúnmente el almacenaje y el transporte de la sangre a algunas locaciones.
La solución. Científicos de las universidades Johns Hopkins y del estado de Ohio, así como el francés Instituto Nacional de la Salud y la Investigación Médica, se unieron bajo el consorcio Arteriocyte.
Aunque hicieron el anuncio de haber ganado el concurso, es relativamente poca la información ofrecida sobre la máquina.
Bautizaron la tecnología utilizada como Nanex, la reducción en inglés de Sistema Basado en Nanofibras. Estas nanofibras son pequeñísimas estructuras (un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro) que imitan la médula ósea, el lugar donde se producen de forma natural los glóbulos rojos de la sangre humana.
Los glóbulos rojos forman el 40% de la sangre (que también contiene glóbulos blancos y plasma, por ejemplo) y son esenciales para transportar el oxígeno.
Tras una hemorragia, lo que más se transfiere son precisamente glóbulos rojos.
En la máquina con las nanofibras colocaron sangre del cordón umbilical de una persona con sangre del tipo que se puede donar a cualquier otra: O Rh negativo.
El cordón umbilical tiene un tipo de células madre llamadas hematopoyéticas, que pueden transformarse en cualquier otro tipo de células.
Sin ahondar en detalles, los científicos dicen que, con su máquina, lograron crear glóbulos rojos a partir de esas células del cordón umbilical.