El "mejor amigo del hombre" ya tiene la secuenciación completa de su genoma.
Organizado en 39 pares de cromosomas, el material genético del perro está compuesto por una cadena de unos 2.400 millones de pares de bases nitrogenadas, la molécula del ADN.
Aunque posee muchos más cromosomas que el hombre, que solo tiene 23 pares, el genoma del perro es unos 500 millones de pares de bases de ADN más pequeño que el nuestro.
La secuenciación y su análisis, que se dan a conocer hoy en la revista Nature , comprueban que existen menos diferencias genéticas entre el hombre y el perro, que entre el ser humano y el ratón.
Sin embargo, al comparar los genomas de estos tres mamíferos se demuestra que comparten un 5% de su material genético; se trata de una porción de ADN vital pues ha sido conservada tras 100 millones de años de evolución.
Las porciones más conservadas del genoma a través del proceso de evolución no se encuentran diseminadas en el genoma humano. Los investigadores demostraron que están concentradas en genes que se encargan de producir proteínas, las cuales juegan un papel en el desarrollo del ser y sus conexiones cerebrales.
La genética del perro. El proyecto de secuenciación del genoma del perro se inició hace poco más de dos años, bajo el liderazgo del Instituto Broad de la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts, Estados Unidos.
La genetista Kerstin Lindblad-Toh, junto con varias decenas de colegas, se dio a la tarea de secuenciar el genoma de una perra boxer llamada Tasha.
Una vez concluida esa primera etapa del proyecto, comparó ciertas porciones del genoma de Tasha con los genomas de otras 10 razas de caninos.
Tras esa comparación, los investigadores poseen un mapa de 2,5 millones de sitios en el genoma del perro donde se dan cambios de una sola letra.
Estos cambios son conocidos en la ciencia como polimorfismo de un solo nucleótido (SNP), que no son más que distintas formas -todas correctas- de cómo escribir el genoma de una determinada especie.
Lo importante de señalar estos polimorfismos es que sirven como faroles en la navegación del genoma, cuando se está en la búsqueda de un gen específico.
Así, estos SNP ayudarán a localizar los genes en los que ocurre una mutación que hace que nuestros amigos caninos padezcan de males como la enfermedad cardiovascular, el cáncer, la epilepsia, la ceguera y la aparición de cataratas.
Todos estos males son producto de siglos de cruces controlados por el hombre, en busca de la selección de ciertas razas de perros.
Del perro al hombre. Los científicos señalan que la localización de los genes que causan las enfermedades en los perros es fácil justamente debido a las diferencias genéticas entre las razas de los caninos.
Ese avance, además de proveer a los médicos veterinarios las herramientas para tratar a nuestras mascotas, ayudará a los genetistas a localizar los genes homólogos de esas enfermedades en el genoma humano, pues muchos de los males que afligen a los perros también afectan a los humanos.