
Una nueva investigación plantea que Dante Alighieri imaginó un impacto planetario en Inferno, primera parte de la Divina Comedia, siglos antes de que la ciencia moderna entendiera el efecto de los meteoritos sobre la Tierra.
El estudio, liderado por Timothy Burbery, de la Universidad Marshall, sostiene que la caída de Satanás en la obra del siglo XIV no solo representa una alegoría religiosa. Según el análisis, Dante también describió un evento físico capaz de alterar la estructura del planeta.
La investigación compara pasajes de la obra con teorías actuales sobre impactos de asteroides, formación de cráteres y transformaciones geológicas a gran escala.
Burbery plantea que Dante retrató a Satanás como un enorme objeto de alta velocidad que impactó el Hemisferio Sur y avanzó hacia el núcleo terrestre. La fuerza de la colisión habría desplazado grandes masas de tierra hacia el Hemisferio Norte y formado el Infierno como una gigantesca cavidad invertida.
Al mismo tiempo, el material expulsado por el impacto habría originado el Monte Purgatorio en el lado opuesto del planeta.
Comparan el evento con el asteroide que extinguió a los dinosaurios
El investigador comparó la magnitud de la catástrofe imaginada por Dante con el impacto de Chicxulub, asociado con la extinción de los dinosaurios hace unos 66 millones de años.
Según Burbery, Satanás tendría características similares a un objeto interestelar alargado como Oumuamua, detectado en 2017.
La investigación sostiene que el impacto descrito en Inferno tendría suficiente fuerza para penetrar profundamente la corteza terrestre y modificar la estructura del planeta.
Burbery también relacionó a Satanás con el meteorito Hoba, una roca espacial de aproximadamente 60 toneladas hallada en Namibia y conocida por permanecer casi intacta tras impactar la Tierra.
En esta interpretación, Satanás no solo sería una figura simbólica. También funcionaría como un impactador físico que sobrevivió a la colisión mientras transformó permanentemente el planeta.
Los círculos del Infierno y las crateras de impacto
El estudio también reexaminó los nueve círculos del Infierno descritos por Dante.
Burbery argumentó que esas estructuras guardan similitud con las crateras multianelares observadas en la Luna, Venus y otros cuerpos del sistema solar.
La investigación plantea que Dante describió de manera intuitiva formaciones comparables con enormes cuencas de impacto producidas por colisiones cósmicas.
El análisis además señala que el escritor italiano anticipó conceptos relacionados con la velocidad terminal y la penetración de la corteza terrestre por objetos gigantes.
La investigación vinculó estas ideas con la geometría no euclidiana presente posteriormente en Paraíso, tercera parte de la Divina Comedia.
La literatura antigua y la ciencia moderna
El estudio sostiene que relatos y mitos antiguos podrían conservar observaciones sobre desastres naturales y amenazas cósmicas anteriores a las explicaciones científicas modernas.
Según Burbery, Dante reconoció a los meteoros como fuerzas geológicas reales en una época marcada por la creencia aristotélica de cielos perfectos e inmutables.
La investigación concluyó que la Divina Comedia podría interpretarse no solo como una obra literaria histórica, sino también como un experimento mental geofísico que anticipó aspectos de la meteorítica moderna.
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