
Chile alcanzó un hito histórico en salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) verificó que el país eliminó la lepra, también conocida como enfermedad de Hansen. El anuncio se realizó el miércoles 4 en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Con esta certificación, Chile se convierte en el primer país de las Américas en alcanzar esta condición. También es el segundo en el mundo, después de Jordania.
La verificación se basó en una evaluación realizada por un panel independiente de especialistas convocado en 2025. El grupo revisó datos epidemiológicos, sistemas de vigilancia, protocolos clínicos y estrategias de sostenibilidad sanitaria.
La OMS señaló que el caso chileno demuestra que las enfermedades antiguas pueden eliminarse si existen políticas públicas consistentes, diagnóstico temprano y sistemas de salud inclusivos.
Más de tres décadas sin transmisión local
La lepra es una infección crónica causada principalmente por la bacteria Mycobacterium leprae. La enfermedad afecta la piel, los nervios periféricos, las mucosas del tracto respiratorio superior y los ojos.
Sin tratamiento oportuno, puede provocar daños neurológicos permanentes, deformidades e incapacidad física.
En Chile, los primeros registros de la enfermedad se remontan a finales del siglo XIX. Los casos se concentraron principalmente en Rapa Nui o Isla de Pascua.
En el territorio continental, los casos fueron escasos durante el siglo XX. Las autoridades sanitarias controlaron la enfermedad mediante medidas de aislamiento y tratamiento.
Los últimos casos secundarios en Rapa Nui se detectaron a finales de la década de 1990.
El último caso autóctono en Chile se identificó en 1993. Desde entonces se reportaron notificaciones ocasionales, pero todas correspondieron a casos importados sin transmisión local.
Entre 2012 y 2023 se registraron 47 casos en total. Ninguno se adquirió dentro del territorio chileno.
Aunque no existía transmisión local, la lepra nunca salió de la agenda sanitaria del país.
Chile mantuvo la enfermedad como condición de notificación obligatoria. El sistema de salud también continuó con vigilancia epidemiológica permanente y capacitación para el personal médico.
El modelo sanitario establece que los centros de atención primaria detectan los casos sospechosos. Luego los pacientes son remitidos a servicios especializados de dermatología para confirmar el diagnóstico y recibir tratamiento.
El sistema prioriza diagnóstico temprano, prevención de discapacidades y rehabilitación, con servicios como fisioterapia y apoyo social.
La ministra de Salud de Chile, Ximena Aguilera, indicó que el reconocimiento internacional refleja décadas de políticas públicas sostenidas, con prevención, diagnóstico temprano y tratamiento eficaz.
Tras la certificación, el país deberá mantener vigilancia activa y reportes continuos a la OMS. También debe preservar la capacidad clínica para identificar casos importados.
Una enfermedad que aún afecta al mundo
A pesar de que la lepra es curable, sigue presente en más de 120 países. Cada año se diagnostican más de 200.000 nuevos casos en el mundo.
La transmisión ocurre principalmente por contacto cercano y prolongado con personas infectadas sin tratamiento, generalmente a través de secreciones respiratorias.
El tratamiento consiste en terapia con antibióticos durante uno o dos años, lo que permite curar la enfermedad.
Los síntomas más frecuentes incluyen manchas en la piel con pérdida de sensibilidad, debilidad muscular y engrosamiento de nervios periféricos. Sin tratamiento, puede provocar parálisis en manos o pies, deformaciones o incluso ceguera.
Otro desafío es el estigma social histórico asociado a la enfermedad. Durante siglos, las personas con lepra sufrieron exclusión social y aislamiento obligatorio.
Además, la OMS indicó que Chile se convirtió en el país número 61 del mundo y el sexto en las Américas en eliminar al menos una enfermedad tropical desatendida. En la región ya lo lograron Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala y México.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
