
Barcelona. EFE. El prolífico escritor argentino César Aira presentó su última novela, Un episodio en la vida del pintor viajero , en las librerías de España.
La obra recrea el paso por Argentina del pintor alemán del siglo XIX Johan Moritz Rugendas.
"Con esta obra Europa está descubriendo a uno de sus grandes artistas, que figura como uno de los padres de la pintura argentina, chilena y mexicana.
"Johan Moritz Rugendas fue el mejor de los pocos pintores viajeros que hubo en Occidente", dijo el escritor de 56 años.
Del segundo viaje del pintor a América resultaron miles de óleos, acuarelas y dibujos cuyo objeto fueron de manera primordial las selvas y montañas tropicales.
El objetivo secreto de su viaje, apuntó Aira, fue Argentina.
Moritz estuvo en dos ocasiones en ese país: en 1847 llegó a Buenos Aires para pintar muchos paisajes; diez años después volvió para hacer una dramática visita a la región de Mendoza.
El pintor recorrió la pampa argentina a la espera de aquello que, por fin, desafiara a su lápiz y lo obligara a crear un procedimiento nuevo. En esa travesía lo acompañó el pintor alemán Robert Krause.
"Rozó, siquiera por unos instantes, ese centro imposible, solo que a un precio inmenso, cuando la caída de un rayo le deformó el rostro e interrumpió la travesía", narró el escritor argentino.
Aira se topó con la historia del pintor cuando escribía un texto para un libro de fotografías de unos amigos sobre las grandes estancias argentinas. Por una de ellas, Mendoza, había pasado el pintor viajero en el siglo XIX .
Aira presenta a ese personaje casi de manera enciclopédica: "Desde un comienzo en el cual describo al pintor desde afuera, hasta un final en que a partir del estilo indirecto entro más a su conciencia", explicó el escritor en su obra.