
Un cementerio de 2.000 años descubierto en el norte de Vietnam sorprendió a la comunidad científica tras revelar esqueletos con dientes permanentemente ennegrecidos. El hallazgo demuestra que esta práctica estética y cultural es mucho más antigua de lo que se creía.
La investigación se publicó en la revista Archaeological and Anthropological Sciences. El estudio se basó en excavaciones realizadas en el sitio arqueológico de Dong Xa, ubicado en el delta del río Rojo. El asentamiento estuvo ocupado durante la Edad del Hierro entre el 550 a. C. y el 50 d. C.
Análisis científico del esmalte dental
Los especialistas analizaron el esmalte dental de varios cráneos mediante técnicas no invasivas. Aplicaron fluorescencia de rayos X para identificar elementos químicos presentes en las muestras.
También utilizaron microscopía electrónica de barrido combinada con espectrometría de dispersión de energía conocida como MEV-EDS.
Los resultados detectaron altas concentraciones de hierro (Fe) y azufre (S) en las zonas ennegrecidas del esmalte. Según los investigadores, esta combinación apunta al uso intencional de sales de hierro para pigmentar los dientes.
Cuando estas sales se mezclaban con sustancias vegetales ricas en taninos como la nuez de betel (Areca catechu), reaccionaban con el oxígeno del aire. El proceso producía una coloración negra intensa y duradera.
La aplicación de la mezcla requería varios días o incluso semanas. Una vez fijado el tono oscuro, los dientes permanecían negros durante toda la vida. Las personas realizaban retoques ocasionales para mantener el brillo.
Belleza, identidad y posibles beneficios
El oscurecimiento dental se registró en Vietnam desde el siglo XIX como un patrón estético valorado, especialmente entre mujeres. Los dientes oscuros contrastaban con la piel clara y se consideraban más elegantes que el blanco natural.
Las razones del origen de la práctica siguen en debate. Una hipótesis señala que surgió como alternativa menos extrema a la ablación dental. Este rito implicaba la extracción deliberada de dientes sanos como símbolo de pertenencia o paso a la adultez.
Otra posibilidad indica que el ennegrecimiento buscaba intensificar o uniformar las manchas generadas por la masticación de la nuez de betel. Este hábito se extendió durante milenios en gran parte del sudeste asiático y el Pacífico.
También existe la hipótesis de que la capa química formada entre hierro y taninos pudo ofrecer cierta protección contra caries. Este planteamiento aún requiere más investigación.
Una tradición que no desaparece
Aunque la práctica disminuyó en áreas urbanas durante el siglo XX, no desapareció. En comunidades rurales de Vietnam y otras regiones del sudeste asiático, el oscurecimiento dental aún se observa como afirmación de herencia cultural.
La autora principal del estudio, Yue Zhang, arqueóloga de la Universidad Nacional de Australia, explicó al sitio Live Science que esta investigación fue la primera en conectar dientes ennegrecidos hallados en contextos arqueológicos con prácticas modernas de oscurecimiento intencional.
Los investigadores indicaron que la presencia combinada de hierro y azufre puede funcionar como marcador diagnóstico confiable en estudios arqueológicos. Esta herramienta permite identificar casos de ennegrecimiento intencional incluso sin registros históricos.
Además, el análisis químico ayuda a diferenciar manchas provocadas por dieta, ambiente o procesos de descomposición. Esto ofrece mayor precisión para reconstruir hábitos estéticos y rituales de poblaciones antiguas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
