
California, Estados Unidos, inició este 2026 con una ley que modifica una práctica común en hogares con gatos y que durante años generó polémica. La normativa prohíbe quitarles las uñas a los felinos, salvo cuando exista una razón médica justificada, y ya provoca reacciones encontradas entre organizaciones animalistas y el sector veterinario.
La ley, firmada en octubre por el gobernador Gavin Newsom, impide realizar el procedimiento conocido como declawing por motivos estéticos o de comportamiento. Desde este 2026, no se permite amputar las uñas para evitar daños a muebles, prevenir arañazos a personas o reducir conflictos con otras mascotas.
El declawing recibió cuestionamientos constantes de grupos defensores de los animales y legisladores estatales. Estas voces explican que el procedimiento no equivale a un corte de uñas. Consiste en amputar la primera articulación de cada dedo del gato, una intervención comparable a cortar la punta de los dedos en humanos.
Organizaciones animalistas sostienen que esta práctica genera dolor intenso y consecuencias permanentes. Entre los efectos asociados figuran dolor crónico, infecciones, artritis y alteraciones en la conducta. Para estos colectivos, la amputación carece de justificación en la mayoría de los casos.
El proyecto fue impulsado por el asambleísta demócrata Alex Lee, quien defendió la norma al señalar que decenas de países ya prohibieron este tipo de intervenciones. Según su planteamiento, la ley envía un mensaje claro contra las mutilaciones quirúrgicas electivas en gatos sanos por conveniencia humana.
La Asociación Médica Veterinaria de California manifestó su desacuerdo con la medida. El gremio considera que la ley establece un precedente riesgoso al limitar el criterio profesional de los veterinarios y exponerlos a sanciones por decisiones clínicas complejas.
Desde la perspectiva del sector, las decisiones médicas deben evaluarse caso por caso. Existen situaciones excepcionales en las que un arañazo representa un riesgo grave para la salud humana. Entre ellas figuran personas adultas mayores, pacientes en quimioterapia o quienes usan anticoagulantes.
Datos del gremio indican que más del 80% de los veterinarios del estado ya no realizaba el declawing antes de la entrada en vigor de la ley. Cuando se aplicaba, se hacía en contextos muy específicos y con respaldo médico. Por esa razón, la asociación califica la normativa como innecesaria desde el punto de vista profesional.
La ley establece sanciones claras para quienes incumplan la restricción. Los veterinarios que realicen el procedimiento sin justificación médica enfrentan multas y la posible pérdida de su licencia profesional.
Con esta decisión, California se suma a Nueva York, Maryland, Massachusetts y Rhode Island, además de más de 40 países que ya prohibieron esta práctica. Ciudades como Los Ángeles y San Francisco contaban con restricciones previas, pero desde este 2026 la prohibición se aplica en todo el estado y mantiene abierto un debate que sigue vigente.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
