El consumo de café descafeinado podría favorecer algunos factores de riesgo para enfermedades cardíacas, reveló un estudio de la American Heart Association.
Según esta investigación, el café descafeinado eleva hasta en un 10% el colesterol LDL conocido como colesterol "malo" y un 8% de los ácidos grasos. Además, favorece el aumento de los niveles de una grasa en la sangre llamada apolipoproteína B, relacionada también con el colesterol "malo".
Sin embargo, Robert Eckel, presidente de la American Heart Association, enfatizó que estos hallazgos no deberían cambiar los patrones de consumo de café.
Según Eckel, la mayor parte de la literatura médica señala que el café, tanto el normal como el descafeinado, no causa ningún daño.
"Aún se deben validar mejor los mecanismos involucrados", agregó el jerarca de American Heart.
Proceso. En el estudio participaron 187 pacientes en tres categorías: los que debían consumir entre tres y seis tazas de café negro normal cada día, los que bebían igual cantidad de café descafeinado y el grupo que no bebió café.
Los niveles de cafeína en la sangre se midieron junto con la presión arterial, el ritmo cardíaco, el índice de masa corporal, el colesterol total y los triglicéridos.
Para Robert Superko, autor del estudio, la mayoría de estos factores son indicadores del síndrome metabólico, un conjunto de síntomas que pone a una persona en mayor riesgo cardíaco.