La experiencia de los llantos inexplicables, cambios de pañales y despertadas en la madrugada son algo muy típico de la vida de los padres de un recién nacido.
Este cambio en la rutina también lo viven, pero solo por una semana, los adolescentes que participan de los programas educativos con simuladores de bebés.
Los planes de educación reproductiva que utilizan "bebés simuladores" demuestran alta efectividad en cambiar la percepción de los adolescentes respecto de lo que significa ser padres a edad temprana.
Eso lo asegura un estudio publicado este año por la Nacional Association of Social Workers de Estados Unidos.
Este plan educativo fue ideado en Estados Unidos por Rick Jurmain, quien fue ingeniero de la NASA y en 1993 creó el primer simulador y lo llamó real care baby (bebé de cuidado real).
El programa Bebé, piénsalo bien , la versión latina del proyecto , llegó a Costa Rica en 1998 y se ha aplicado en 17 colegios ticos, 9 de ellos públicos y 8 privados.
El sistema tiene como objetivo que los jóvenes de entre 15 y 17 años puedan experimentar la tenencia de un bebé durante una semana, para que dimensionen los cambios que les significarían ser padres en la adolescencia.
Efectivo. El estudio, realizado sobre 353 alumnos del noveno año en California (Estados Unidos), tenía como objetivo medir los efectos de los simuladores de bebés en la educación de jóvenes.
En la investigación, encabezada por la doctora en Bienestar Social de la Universidad de California (UCLA), Diane de Anda, se detectó que aquellos adolescentes que participaron del programa Baby, think it over se convencieron de que el tiempo y el esfuerzo necesarios para cuidar a un bebé "podía ser mucho para ellos a esa edad".
Después de su participación , el porcentaje de alumnos que consideraban ser padres antes de graduarse disminuyó considerablemente de un 8,7% a un 1,5%.
La experiencia con el bebé simulador consiguió que casi la totalidad de los adolescentes decidieran retrasar la edad en que deseaban tener hijos de los 23 a los 25 años y la mayoría de ellos opinó que un niño podía interferir en sus metas y planes futuros inmediatos.
"Lejos de desanimarlos a tener bebés, la experiencia de participar de Baby, think it over los prepara para ser mejores padres. Lo más importante es que los convence de que necesitan esperar", explica Yolanda Meléndez, representante para Latinoamérica del programa Bebé, piénsalo bien.
El estudio también reunió las percepciones de los padres de los jóvenes participantes. En este sentido, el estudio revela que más del 80% de ellos cree que sus hijos fueron beneficiados.
El 89% de los padres encuestados dijo que sus hijos adolescentes lograron captar una idea más realista de lo que es criar un niño.
Asimismo, el 71% consideró que sus hijos comprendieron que tener un bebé los apartaría de sus metas para el futuro.
El país primero. Costa Rica fue el primer país latinoamericano donde se implementó el programa Bebé, piénsalo bien , de la mano de la empresa BPB Educativos.
Tras su llegada en 1998, el programa se aplicó principalmente en colegios privados y en el 2000 recibió el apoyo del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y se comenzó a implementar en algunos establecimientos públicos.
El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) realizó en el año 2003 un estudio respecto de los resultados de Bebé, piénsalo bien en el Liceo Mauro Fernández, de Tibás.
Este colegio llevaba dos años participando del plan de BPB Educativos.
En dicha investigación se destacó que el 100% de los alumnos que participaron dijeron no estar preparados para ser padres o madres.
"La idea no es que ellos detesten la idea de ser padres, sino más bien que entiendan que no están en la edad para tomar la responsabilidad, que tomen mejores decisiones para el futuro", comentó Yolanda Meléndez, de BPB educativos.
Para el sector de educación pública ha sido necesaria la búsqueda de patrocinio, ya que el programa requiere de recursos, sobre todo para la adquisición del equipo y la capacitación inicial.
Algunos colegios han recibido patrocinio de instituciones para la compra e implementación del programa; entre las entidades están el Inamu, el Instituto Nacional de Seguros y las municipalidades de Belén, San José y Heredia.