
Una ballena jorobada encallada en el mar Báltico cumple una semana en condición crítica este lunes. El animal permanece en aguas poco profundas de la bahía de Wismar, en el norte de Alemania. Informes de la emisora NDR detallan un deterioro progresivo y una reducción constante de sus signos de vida.
Datos del Ministerio de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el Museo Oceanográfico Alemán y registros de Greenpeace indican que la ballena ya no presenta movimientos visibles de aletas. Tampoco emite sonidos. La frecuencia respiratoria disminuyó de intervalos de dos o tres minutos a lapsos de cuatro a cinco minutos, lo que evidencia agotamiento extremo.
Estado crítico y señales de deterioro
El ministro de Protección Climática y Medio Ambiente, Till Backhaus, confirmó que la condición del animal es grave. Especialistas del Museo Oceanográfico Alemán realizan observaciones a distancia ante la imposibilidad de una evaluación directa.
Los reportes reflejan una reducción evidente de actividad en la superficie. Durante la mañana no se registraron sonidos. El animal se mantiene casi inmóvil a unos dos metros de profundidad.
Aves marinas se posan sobre su cuerpo y picotean su piel. Esta presenta debilidad por la baja salinidad del mar Báltico. Además, una cuerda permanece atascada en la boca de la ballena. Intentos de retiro no lograron éxito, según el Instituto de Investigación de Vida Silvestre Terrestre y Acuática.
Aumento del nivel del agua abre una posibilidad
El científico Burkhard Baschek explicó que el incremento del nivel del agua podría generar una oportunidad. Entre las 14 y las 18, la marea subiría cerca de 30 centímetros.
Este cambio permitiría un posible desplazamiento hacia aguas más profundas. Sin embargo, el experto calificó esta opción como incierta y de alto riesgo.
Autoridades, científicos y organizaciones ambientales, entre ellas Greenpeace, prevén anunciar decisiones a las 13. La organización reiteró que la intervención continúa en evaluación.
Sin operaciones activas de rescate
Actualmente no existen operativos de rescate activos. La estrategia se centra en permitir que el animal recupere fuerza por sí solo.
Equipos de policía marítima se acercaron en botes inflables. Aplicaron estímulos sonoros bajo el agua. No obtuvieron respuesta significativa.
El monitoreo continúa de forma constante. No obstante, la respuesta a estímulos externos disminuye con el paso de los días.
Una semana de incertidumbre
El caso genera atención desde el inicio del encallamiento. La ballena se desplazó entre Niendorf y la bahía de Wismar durante la última semana.
Expertos consideran que las probabilidades de supervivencia son mínimas. A pesar de esto, no existe una decisión definitiva sobre una intervención directa o el cierre del operativo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
