
Nature News
Cuando buscan un compañero, las aves pinzones cebra suelen elegir machos con las mejores virtudes canoras pues la capacidad de cantar indica que tienen una gran inteligencia.
Neeltje Boogert, de la universidad McGill en Montreal, Canadá, descubrió que los machos que cantan las melodías más complejas son los más veloces cuando se trata de solucionar el problema de encontrar comida.
Boogert presentó su investigación en la edición del 11 de agosto del Congreso Internacional sobre Ecología y Conducta de los Animales realizado por la universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, Estados Unidos.
“Las hembras pueden usar las complejidades de las melodías para determinar lo inteligente que es el macho”, dice Boogert.
Varios estudios han demostrado que las hembras prefieren a machos que cantan melodías prolongadas y complejas.
El experimento de Boogert es el primero que pone a prueba la idea de que cuando la melodía es más compleja, mayor es la inteligencia del animal.
Boogert y sus colegas registraron las melodías de 27 pinzones cebra machos que daban serenatas a una hembra.
Cada macho entonó una melodía una y otra vez. Los investigadores analizaron las melodías para calcular cuantos “elementos”, de una melodía fueron usados por cada pinzón.
Las melodías tenían una gama de entre ocho y 19 elementos.
Evaluación. Los mismos pinzones enfrentaron entonces un acertijo.
Boogert ocultó semillas de mijo en diminutos huecos en una tabla de madera. Los pinzones tenían que buscar las semillas en los agujeros con agua.
En posteriores pruebas, tuvieron que abrir las tapas de los agujeros para obtener el bocadito.
Algunos pájaros descubrieron las tapas luego de cuatro intentos, en tanto que otros, no pudieron abrirlas inclusive después de realizar 17 intentos.
Los pájaros que tenían más elementos en sus melodías resolvieron el acertijo con menor experimentación.
Boogert señala que la capacidad para localizar comida en vegetación densa o en el lodo es el tipo de cosas que busca una hembra en un macho. Esas destrezas permiten alimentar a los vástagos.
“Neeltje es la primera persona en demostrar de manera experimental el vínculo entre la expresión de una melodía y algunos aspectos cognitivos de importancia”, dice Steve Nowicki, que estudia la conducta de los pájaros en la universidad Duke, en Durham, Carolina del Norte, y que no participó en el proyecto. “Se trata de un estudio realmente importante”, señala.
Boogert y Nowicki tienen esperanzas de colaborar, e investigar si la relación entre las melodías y la inteligencia se aplica también a pájaros silvestres.
“Lo que interesa verdaderamente a las hembras es la inteligencia” de un ave del sexo opuesto, dice Nowicki.
“Como académico, me gusta ver ese mensaje”, concluyó.