
OGLE-2005-BLG-390Lb es un planeta rocoso, con una temperatura en su superficie similar a la de Plutón (unos -220°C) y una masa menor a la de Neptuno, que orbita una estrella mucho más pequeña que nuestro Sol.
Ubicado a 28.000 años luz, en el centro de la Vía Láctea, en la constelación de Sagitario, demora unos 10 años en completar su rotación en torno y su órbita está a una distancia dos veces y medio más grande que la que separa a la Tierra del Sol.
Su presencia en el cosmos, primero observada en junio del 2005 por telescopios en el European Southern Observatory (ESO) en Chile y luego confirmada por más de 70 investigadores en 32 instituciones distintas, tiene a la comunidad astronómica muy feliz.
Su hallazgo indica que una nueva técnica es capaz de ubicar planetas de pequeño tamaño fuera de nuestro Sistema Solar.
Luz doblada. La técnica es conocida como efecto de microlentes gravitacionales. Ella permite detectar cambios en el brillo de una estrella cuando un masivo objeto en el espacio, tal como un planeta, otra estrella o un agujero negro, se cruza frente a la estrella.
Tal como explicó Albert Einstein en la Teoría de la relatividad , la gran fuerza de gravedad causa un 'jalón' que hace que se doblen los rayos de luz de la estrella distante, causando un efecto de aparente aumento de tamaño, como lo haría una lupa.
El método de observación fue propuesto Bohdan Paczynski y Andrzej Udalsky hace más de una década. Su propuesta dio origen a un esfuerzo internacional llamado Experimento Óptico de Microlentes Gravitacionales (OGLE).
La diferencia. Hasta ahora, la exploración del Universo en busca de planetas que orbiten en torno a otras estrellas ha permitido hallar poco más de 150 planetas extrasolares.
No obstante, todos estos planetas son muy grandes, de masas superiores a la de Júpiter, y cuya órbita se encuentra a corta distancia de su estrella.
Son planetas con características muy distintas al nuestro.
La nueva técnica de observación de microlentes gravitacionales promete incrementar el hallazgo de planetas similares al nuestro, quizás permitiendo ubicar planetas donde las condiciones sean propicias para la vida.
El OGLE-2005-BLG-390Lb es el tercer planeta hallado con este método, pero el más pequeño ubicado hasta el momento.
El descubrimiento fue dado a conocer en la revista Nature.