
Washington. EFE. Los astronautas Mike Fossum y Ron Garan completaron ayer la primera de tres caminatas espaciales para instalar el laboratorio japonés Kibo (que significa esperanza) en la Estación Espacial Internacional ( ISS ).
La jornada espacial terminó ayer a las 5:01 p. m. hora de Costa Rica (23:01 GMT) cuando Fossum y Garan ingresaron en la cabina de descompresión antes de retornar a la ISS . “ Kibo ya está en su lugar. Su acoplamiento a la estructura ha sido completada con éxito”, dijo el portavoz de la oficina control de la misión en el Centro Espacial Johnson, en Houston (Texas).
“Tenemos una nueva esperanza en la Estación Espacial ”, añadió, refiriéndose a la traducción del nombre del laboratorio japonés.
Kibo es un módulo presurizado de 4,4 metros de diámetro y casi 12 metros de largo que permitirá a los astronautas desenvolverse en un entorno similar al de la Tierra.
Se estima que allí se realizarán unos 100 experimentos a lo largo de los próximos años, por ejemplo, para el desarrollo de medicamentos para la cura de las alergias, o de semiconductores y otros materiales en condiciones de ingravidez.
El laboratorio japonés también tiene un par de brazos robóticos, el mayor de los cuales llegó a órbita en la bodega del Discovery .
La salida espacial de ayer se inició 50 minutos después de lo que estaba previsto porque, ante un ruido en el casco de uno de los astronautas, la NASA decidió cambiar el traje antes de iniciar la misión.
Los caminantes espaciales fueron asistidos desde la ISS por la especialista Karen Nyberg y el japonés Akihiko Hoshide.