
Decenas de piezas de arte precolombino costarricense se compran y venden en Internet sin ninguna restricción, a pesar de ser un negocio ilegal en nuestro país.
Vasijas de cerámica y figuras antropomórficas en oro, algunas de ellas originales, se ofrecen en decenas, cientos o miles de dólares a quien esté dispuesto a adquirirlas en línea.
Según funcionarios del Museo Nacional, ente encargado de custodiar el patrimonio arqueológico del país, el comercio ilegal de este tipo de bienes culturales ha aumentado en los últimos años gracias al avance en las tecnologías de la información.
Por ejemplo, el sitio IndianArtifacts.com ofrece piezas de cerámica costarricenses, panameñas y colombianas con precios que rondan entre los $200 (¢96.000) y los $800 (¢385.00) en su mayoría.
Leidi Bonilla, del departamento de Protección del Patrimonio del Museo Nacional, confirmó que varias de las piezas ofrecidas en este sitio son originales.
Además, la semana pasada el famoso sitio de subastas electrónicas Ebay ofrecía dos piezas de cerámica costarricense originales con un precio base de $35 (¢17.000).
Sin legislación. Bonilla es la encargada de revisar los sitios en Internet donde más comúnmente se comercia con arte. Aunque no lleva estadísticas, considera que el problema es grave y que existen pocos recursos para detenerlo.
"Son muchos factores los que influyen. En algunos países comerciar con este tipo de arte no es ilegal. Pero además, para sacar un objeto de una subasta tenemos que interponer una denuncia y casi enviar una persona allá para estar al tanto del proceso. Eso es demasiado costoso y carecemos de recursos. Aquí ni siquiera puedo navegar en Internet el tiempo suficiente", señaló Bonilla.
Por su parte, Francisco Corrales, director del Museo Nacional, comentó que "la posibilidad de acción es mínima, por no decir nula" en esta materia.
"No hay legislación internacional sobre esto, tan solo unos tratados que no son obligatorios en todos los países. Solo contamos con el apoyo de la Interpol y de la Unesco, que tienen una lista en la cual colocamos los objetos perdidos o robados para que se confisquen en caso de que sean encontrados en alguna aduana o en un sitio de apuestas", explicó Corrales.
Falsificaciones. Ambos profesionales afirman que también son normales los casos de "evidente falsificación" de algunas piezas.
"Pero existen otras falsificaciones que solo se pueden descubrir con el objeto en las manos, jamás con una fotografía", señaló el director del Museo Nacional.
El precio es otra forma de saber si una pieza ofrecida en el mercado negro es original o una reproducción con la que se procura estafar a un comprador sin conocimientos. "Las piezas de Costa Rica son de las que se cotizan mejor en la actualidad", afirmó Bonilla.
Esta arqueóloga sospecha que existen grupos organizados que periódicamente sacan reproducciones de piezas para venderlas como originales.
"Sé esto porque, para sacar reproducciones del país, hay que realizar un trámite ante el Museo y ante Procomer (Promotora de Comercio Exterior) y las piezas que se declaran las veo luego en algunos sitios ofrecidas como si fueran originales", explicó la arqueóloga.