
Las horas de sueño y descanso pueden presentar el mayor período de riesgo para morir por un mal cardíaco en pacientes que padecen apnea del sueño obstructiva, trastorno que hace a las personas roncar y dejar de respirar por largos períodos, hasta despertar sobresaltados.
Así lo han revelado científicos del Centro de Desórdenes del Sueño de la Clínica Mayo. Ellos revisaron más de un centenar de certificados de defunción de ciudadanos de Minessota, en Estados Unidos.
Dos poblaciones. Virend Somers, autor del estudio, explicó que, en el caso de los pacientes con apnea, los picos de mayor riesgo de ataque cardíaco se invierten en comparación con el resto de la población.
Para el resto, el período crítico está entre las seis de la mañana y el mediodía debido a que, en las horas de la mañana, el corazón y los vasos sanguíneos son más vulnerables.
El estudio encontró que, de las 112 personas que murieron repentinamente por causas cardíacas, más de la mitad (54%) de los fallecidos, quienes padecían apnea, murieron entre las diez de la noche y las seis de la mañana.
"El estudio podría ayudarnos a entender mejor por qué mucha gente muere mientras duerme. Ahora sabemos que las personas con apnea del sueño tienen un rango mayor de riesgo para muerte repentina por causas cardíacas, justo al mismo tiempo en que el resto de la población está relativamente protegida", dijo Apoor Gami, uno de los investigadores. Esto puede ser ocasionado por los periodos cortos en los que se suspende la respiración, hasta 60 veces en una hora.
Ese lapso sin respirar provoca una disminución en los niveles de oxígeno en la circulación sanguínea, eleva la presión arterial nocturna y causa perturbaciones en el ritmo cardíaco, entre otros.