
El yigüirro ( Turdus grayi ) se ha asomado en cuentos, canciones y obras literarias costarricenses debido a su melodioso y potente canto.
Por ese mismo atributo, ganó en 1977 el título de Ave Nacional.
Sin embargo, poco se sabe de cómo crea sus “canciones” esta ave. Por esto, los costarricenses Luis Vargas, Natalie Sánchez y Gilbert Barrantes asumieron el reto de averiguarlo analizando yigüirros que habitan en el campus central de la Universidad de Costa Rica.

Así descubrieron que, “en un año dado, cada yigüirro en promedio utiliza unas 13 sílabas; pero esto varía: puede ir de nueve hasta 23 para crear su ‘canción’”, comentó Vargas.
Antes de esta investigación, otros estudios sugerían que aves , parientes cercanas del yigüirro, tenían la capacidad de modificar su canto una vez que alcanzaban su etapa adulta.
Tras la investigación, Vargas y sus colegas científicos determinaron: “Si un macho tiene un repertorio determinado, el año que sigue emitirá sílabas nuevas. Hay una tasa de reemplazo de la mitad o más de las sílabas (...). Tienen una plasticidad bastante amplia”, aseguró Vargas. Es decir, cada año, un yigüirro entona una canción diferente.
Eso sugiere que estas aves podrían encontrarse dentro de una categoría de especie de aprendizaje abierto, en la que se enmarcan aquellas que tienen habilidades cognitivas superiores.
Otra de las hipótesis podría ser “que las aves aprenden muchos sonidos cuando están en su etapa de pichones y los almacenan en la memoria. Por alguna razón, existe un mecanismo, cada año, que solo les permite reproducir hasta cierto número de sílabas”, comentó el investigador.
Para saber cuál de las hipótesis es la más acertada, se deberán realizar un nuevo estudios, con condiciones controladas de laboratorio, o incluso estudiar a estas aves desde su nacimiento.
En la UCR. La investigación se realizó durante cuatro años en el campus de la UCR, ubicado en San Pedro de Montes de Oca.
Para estudiar a los yigüirros y entender mejor sus cantos, los científicos colocaron redes para atraparlos; los marcaron con anillos de colores para identificarlos, y posteriormente los siguieron a través del tiempo.
Asimismo, los cantos fueron registrados con un micrófono unidireccional; a partir de las grabaciones se crearon espectrogramas; es decir, representaciones visuales del canto.
Lo anterior permitió a los científicos identificar visualmente las sílabas utilizadas por el ave nacional.
La especie. Los yigüirros también son conocidos como “mirlos pardos” y se caracterizan por medir unos 23,5 centímetros de largo, Su peso más frecuente es de unos 76 gramos.
Entre los elementos que lo distinguen se encuentran su pico amarillento y el iris rojizo.
La base de datos Atta, del Instituto Nacional de Biodiversidad, explica: “Los machos comienzan a cantar unas dos semanas antes del inicio de la postura de los huevos. Estos coros y los arrebatos diurnos de canto se prolongan durante la época de cría, que dura de 2 a 4 meses”.
Además de larvas e insectos, estas aves gustan de alimentarse con frutas, como el banano y la manzana de agua, y también de los de higuerones.
“Siento que es importante considerar que este estudio es 100% tico: lo hicimos en el campus de la UCR y es acerca del ave nacional”, comentó Luis Esteban Vargas, quien actualmente estudia en la Universidad de Miami, Estados Unidos.
