Sergio Salazar. 25 junio

Se imagina poder curar aquella lesión en la rodilla que sufrió al jugar fútbol o los dolores de cadera de sus padres por la edad o debido a enfermedades como la osteoartritis. Rafael Vindas, médico veterinario en cirugía de especies mayores de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional (UNA), desarrolló una sustancia que podría regenerar el cartílago.

La investigación llevada a cabo por Vindas en conjunto con la Universidad de Utrecht, en los Países bajos, el Hospital de equinos de la UNA y el Centro Médico Universitario de medicina humana de la universidad holandesa, forma parte de su tesis “Estrategias para la regeneración de cartílago y hueso puestas en práctica en un modelo equino, utilizando matrices libres de células”.

Vindas es la primera persona en aplicar la técnica de implantes en la tuberosidad coxal del equino, como un modelo para estudios de regeneración de defectos óseos impresos en tercera dimensión (3D).

Según el estudio del médico veterinario Rafael Vindas (primer plano) la rodilla y la tuberosidad coxal del caballo, son modelos representativos para estudiar la regeneración del cartílago humano. (foto O.C-UNA).
Según el estudio del médico veterinario Rafael Vindas (primer plano) la rodilla y la tuberosidad coxal del caballo, son modelos representativos para estudiar la regeneración del cartílago humano. (foto O.C-UNA).
El proceso

Las sustancias o matrices regenerativas con las que trabajó el investigador están compuestas a base de fosfato tricálcico, polímeros y biomateriales. Estas atraen el tejido aledaño a la fisura y por ende permiten la regeneración del cartílago articular y el hueso.

“En el caso particular del cartílago, hemos experimentado con un hidrogel autoadherible al cual se le pueden agregar diferentes sustancias, biomateriales, factores de crecimiento o incluso células que se han probado en diferentes experimentos”, comentó Vindas.

Este hidrogel ha mostrado resultados bastante buenos. Inclusive, el veterinario espera que en los siguientes experimentos se mantengan los resultados, para que luego de un proceso de mejora de los compuestos, se pueda experimentar con seres humanos.

La razón detrás del posible uso de estas sustancias en personas, es que la arquitectura de la rodilla de los caballos es muy similar a la del ser humano.

De acuerdo con los investigadores,la principal diferencia entre el tejido regenerado y el reparado, es que al regenerarse se obtiene un tejido anatómico de la misma calidad, mientras que el reparado es fibroso y con pocas células, por lo que tiende a desprenderse. (Foto: Johnny Núñez para LN)
De acuerdo con los investigadores,la principal diferencia entre el tejido regenerado y el reparado, es que al regenerarse se obtiene un tejido anatómico de la misma calidad, mientras que el reparado es fibroso y con pocas células, por lo que tiende a desprenderse. (Foto: Johnny Núñez para LN)

El proceso de inserción de la sustancia varía según el tejido que se desea regenerar.

“En el caso de las matrices de las cerámicas (sustancias), esas las estamos probando en un modelo de la tuberación coxal del equino y, en el caso de los geles que estamos utilizando, lo que hacemos es que se inyecta en la rodilla propiamente, para ver la posible regeneración de cartílago”, explicó el investigador.

Por el momento, los experimentos son de largo plazo, se realizan en periodos de seis meses. No obstante, Vindas insiste en que si se desea obtener resultados favorables, lo recomendable sería hacer experimentos durante un año o año y medio.

A lo largo de la investigación, se logró mejorar la calidad del cartílago entre un 40 y 50%, empero no se ha logrado una recuperación total.

“Esperaríamos a futuro ojalá tener alguna sustancia que tenga resultados satisfactorios. De momento no se ha logrado una sustancia 100% efectiva pero en ese proceso es que estamos”, concluyó Vindas.