Precisamente de esto se trata la Bioinformática, una emergente disciplina científica que se sirve de la Informática para organizar, analizar y distribuir información biológica, es decir, software creado mediante técnicas de inteligencia artificial con la finalidad de responder preguntas complejas en materia de biología.
Según el especialista Allan Orozco, el desglose del genoma humano y la imposibilidad de establecer estas secuencias manualmente –de manera individual–, dieron origen a la Bioinformática.
En la conferencia Bioinformática: un mundo de oportunidades , que Orozco impartió ayer en el Centro Nacional de Alta Tecnología, señaló la necesidad de que en Costa Rica se aproveche la calidad de profesionales en Genética, Informática, Biología y Matemática para implementar –con éxito– la Bioinformática y comprender mejor el ADN de los seres.
Por su parte, el ministro de Ciencia y Tecnología, Fernando Gutiérrez, anunció en la conferencia que ciertamente existe un gran interés en la creación de un Centro Nacional de Bioinformática en Costa Rica. No es para menos; son múltiples los avances generados por la Bioinformática en la detección y tratamiento de enfermedades y la producción de alimentos. Esto favorecería al país.