24 julio, 2015
Paleontólogos de la la Universidad de Portsmouth anunciaron que las serpientes solían tener cuatro patas, según los fósiles encontrados en el noreste de Brasil.
Paleontólogos de la la Universidad de Portsmouth anunciaron que las serpientes solían tener cuatro patas, según los fósiles encontrados en el noreste de Brasil.

Washington, Estados Unidos

El descubrimiento en Brasil de un fósil de serpiente con cuatro patas, un espécimen único, sugiere que los ancestros de estos reptiles eran terrestres y no marinos, según un estudio publicado en la revista científica estadounidense Science.

Esta nueva especie, bautizada Tetrapodophis amplectus, vivió en el Cretácico, hace entre unos 146 y 100 millones de años, y presenta muchos rasgos fisiológicos parecidos a los de las serpientes actuales: morro corto, bóveda craneal alargada, escamas, dientes puntiagudos y una mandíbula muy flexible para engullir grandes presas.

Ilustración facilitada por la Universidad de Portsmouth muestra cómo se veía una serpiente Tetrapodophis.
Ilustración facilitada por la Universidad de Portsmouth muestra cómo se veía una serpiente Tetrapodophis.

Este reptil tenía, además, una estructura vertebral similar a la de sus descendientes actuales que permite una flexiblidad extrema, necesaria para apretar a sus presas hasta ahogarlas.

La única gran diferencia del Tetrapodophis con las serpientes modernas son sus cuatro patas que aparentemente no servían para desplazarse, sino para atrapar las presas o en la cópula.

Los autores de este estudio revelan también la ausencia de la típica cola larga de reptiles acuáticos como los aligators, confrontando así la hipótesis de que las serpientes no descienden directamente de ancestros acuáticos.

Los investigadores analizaron las características genéticas y morfológicas del Tetrapodophis y lo compararon con otras especies conocidas de serpientes.

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