
Las células que se encuentran en la raíz del desarrollo de los tumores cancerígenos en el cerebro han sido aisladas, un logro que podría dar pie al desarrollo de terapias para combatir uno de los cánceres más mortales en niños y adultos.
El avance, desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de Toronto y el Hospital de Niños Enfermos de Canadá, confirma la hipótesis que sugiere que, al igual a como existen células madre que dan origen a todo tipo de tejido en el cuerpo, también tienen que existir 'células madre cancerígenas' que son la raíz de las células malignas que conforman los tumores cancerígenos.
Dichas células madre cancerígenas ya habían sido identificadas en la leucemia, pero no en un tumor sólido como el cerebral. Parte de la dificultad de hallar estas células se debe a lo complicado que es diferenciar una 'célula madre cancerígena' de una célula normal.
El equipo de investigadores, liderado por Sheila Singh, logró superar ese obstáculo, tal como lo dio a conocer la revista Nature en su última edición.
Entre probetas y ratones
Basándose en la idea de que las 'células madre cancerígenas' tenían que compartir muchas cualidades con las células madres normales, los investigadores se dieron a la tarea de buscar en el conjunto de células cancerosas aquellas que expresaran una proteína que solo expresan las células madres: la CD133.
Trabajando en tubos de ensayo, con muestras de tumores en humanos, los científicos dieron con esas células. Sin embargo, todavía quedaba por comprobar si esas células tenían la habilidad de generar grandes poblaciones de células cancerígenas.
Para ello utilizaron ratones a los que les inyectaron en sus cerebros 100 células madres cancerígenas. De los 19 ratones a los que se les inyectó las células, 16 desarrollaron el cáncer cerebral.
Y no solo eso, los tumores que crecieron en los ratones resultaron ser muy similares a los tumores de los pacientes de donde provinieron las células cancerígenas.
“Ahora que hemos confirmado que existe un pequeño número de células madres cancerígenas que dan inicio y mantienen el crecimiento de un tumor cerebral humano en los ratones, podemos utilizar esta técnica para realizar un modelo del tumor del paciente y experimentar qué terapias funcionan mejor para vencer al tumor”, señala Peter Dircks, neurocirujano y uno de los autores del estudio.
El siguiente paso de estos investigadores es tratar de identificar cuáles son los genes que se expresan en las células madres cancerígenas de los tumores cerebrales. Con los genes identificados, se podrá desarrollar alguna terapia génica para combatir el tumor.
Los tumores cerebrales son la primera causa de muerte por cáncer en niños. En los adultos también son de los tumores más difíciles de combatir, aún con los avances logrados en técnicas quirúrgicas y desarrollo de novedosos fármacos.