
Pekín. EFE Investigadores que estudiaban una tumba imperial de 2.100 años de antigüedad en el norte de China, descubrieron en esta las primeras hojas de té utilizadas como bebida de las que se tiene noticia.
El hallazgo se produjo en las excavaciones del mausoleo del emperador Jing, de la dinastía Han (siglos II a. C.-III d. C.), cerca de la ciudad de Xian.
Expertos de la Academia China de Ciencias analizaron material orgánico carbonizado que se había encontrado en el recinto funerario y confirmaron que pertenece a hojas de té del género Camellia , hallazgo que publicaron en la revista científica Nature .
Hasta ahora, el té más antiguo del que se tenían evidencias pertenecía a la dinastía Song (siglos X-XII de nuestra era), por lo que el descubrimiento adelanta en un milenio la historia arqueológica de la bebida.
Ya se habían encontrado menciones al uso de hojas de té como bebida medicinal en textos de hace más de 2.000 años, aunque hasta ahora no se habían hallado restos que lo corroboraran.
El té se propagó desde la civilización China (y en el vecino Tíbet, donde comenzó a consumirse aproximadamente en las mismas fechas) al resto de Asia a través de la Ruta de la Seda, hasta convertirse en una de las bebidas más populares del mundo.
En clave mitológica, los chinos atribuyen la invención del té al emperador legendario Shennong, que hace 5.000 años creó la agricultura y la medicina tradicional.