Agencia AP. 2 julio
Personas observan el eclipse en La Higuera, Chile. (Foto AP / Esteban Félix)
Personas observan el eclipse en La Higuera, Chile. (Foto AP / Esteban Félix)

La Serena, Chile. Decenas de miles de personas aplaudieron el eclipse total de Sol que miraron desde localidades del norte de Chile, donde están los cielos más limpios del planeta, y sus gritos crecían a medida que la Luna cubría la estrella por completo.

El fenómeno, que se esperaba fuera visto por millones de personas, empezó en el Pacífico, llegó al norte de Chile y atravesó a Argentina, en una ruta de unos 11.000 kilómetros.

Miles de espectadores saltaban, bailaban y gritaban “¡oh, oh, oh!” sin despegar los ojos del cielo. Luego de brevísimos instantes de silencio empezaron a regresar los gritos mientras los rayos solares comenzaban a llegar de nuevo a la Tierra.

La Serena, 470 kilómetros al norte de Santiago, la vecina Coquimbo y La Higuera, son algunas de las ciudades y pueblos que recibieron más turistas que viajaron solo para ver el eclipse. La Serena, de 200.000 habitantes, esperaba la llegada de unos 300.000 visitantes.

Un precioso día soleado evitó que la avalancha de turistas chilenos y extranjeros se concentrara en localidades más elevadas para observar el espectáculo porque se pudo mirar desde los bordes costeros.

Eclipse solar visto desde el Observatorio Europeo del Sur de La Silla (ESO) en La Higuera, Región de Coquimbo, Chile. (MARTIN BERNETTI / AFP)
Eclipse solar visto desde el Observatorio Europeo del Sur de La Silla (ESO) en La Higuera, Región de Coquimbo, Chile. (MARTIN BERNETTI / AFP)

El poblado de La Higuera, distante unos 60 kilómetros de La Serena, de 1.500 habitantes, elevó su población flotante a unas 40.000 personas. Centenares, con sus lentes especiales para mirar al Sol, caminaron hacia cerros cercanos para ver mejor el espectáculo.

Las playas de La Serena fueron invadidas por centenares de personas y a medida que se acercaba el eclipse total empezaron a escucharse los típicos gritos de “¡Viva Chile!” usado en competencias deportivas.

En ciudades y localidades del norte fue notoria la menor luminosidad y un leve descenso de la temperatura.

Fueron tantas las advertencias de que no se podía mirar al Sol para evitar daños en los ojos, incluida la ceguera, que la mayoría usó lentes especiales y muchos los prestaron a quienes no los tenían.

En Santiago, decenas de personas subieron a los techos de los edificios para mirar.

El observatorio astronómico La Silla, 160 kilómetros al norte de La Serena y a 2.400 metros de altura sobre el nivel del mar, también aumentó drásticamente su población normal, con la llegada de científicos de todo el mundo que viajaron por el eclipse.

En la imagen se observa cuando la Luna tapa el Sol, en su fase total. (AP Photo/Esteban Felix)
En la imagen se observa cuando la Luna tapa el Sol, en su fase total. (AP Photo/Esteban Felix)
Una rara ocasión

El astrónomo Elyar Sedaghat, de La Silla, dijo a The Associated Press que “es una ocasión muy rara en la que tenemos un eclipse solar completo que pasa por (encima de) un observatorio importante” y estaba feliz por poder usar los telescopios de día, “porque siempre los usamos de noche”.

Desde la altura de La Silla, un grupo de estudiantes ganadores de un concurso también miró el fenómeno desde la altura. Al lugar solo entraban científicos, un grupo de adultos mayores especialmente invitados, y otras personas, todos acreditados previamente.

El presidente chileno Sebastián Piñera también visitó La Silla, antes de trasladarse a La Higuera para mirar el eclipse, donde dijo que “Chile es hoy día la capital del mundo en materia de astronomía. Somos los ojos y los sentidos de la humanidad para poder mirar, observar y estudiar las estrellas y el universo”.

Aludía a la docena de gigantescos observatorios en el norte chileno que representan la mitad de la capacidad telescópica del mundo, levantados en la zona porque posee los cielos más limpios del globo.

Un eclipse solar total ocurre cuando la luna se atraviesa en el camino de la luz del Sol y proyecta su sombra sobre la Tierra.

Un turista prueba anteojos especiales en el Observatorio Europeo del Sur de La Silla (ESO), antes del eclipse. MARTIN BERNETTI / AFP)
Un turista prueba anteojos especiales en el Observatorio Europeo del Sur de La Silla (ESO), antes del eclipse. MARTIN BERNETTI / AFP)

Durante el fenómeno astronómico la Luna interrumpió la llegada de la luz solar a la Tierra por un par de minutos, lo que produjo que se oscureciera todo y que la temperatura bajara algunos grados.

En el norte chileno el eclipse fue total y en otras ciudades, incluida Santiago, fue parcial, aunque se pudo ver. Por el contrario, en Montevideo, Uruguay, las nubes impidieron visualizar el fenómeno.

En Argentina, el eclipse también fue total en zonas de las provincias de San Juan, La Rioja, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Miles de visitantes llegaron a las cinco provincias para mirar el Sol tapado por la Luna. El gobierno de San Juan instaló telescopios y áreas de observación pública y los astrónomos de la provincia de Buenos Aires ofrecieron clases de yoga y meditación durante el espectáculo cósmico.