Monserrath Vargas L.. 2 junio, 2016
Cloud Brain es una solución que pretende funcionar de manera similar a un cerebro humano. | MONSERRATH VARGAS
Cloud Brain es una solución que pretende funcionar de manera similar a un cerebro humano. | MONSERRATH VARGAS

Taipéi. El deseo de que cada vez más dispositivos cotidianos se conecten entre ellos, con las personas y con Internet, ha sido la tónica en la feria tecnológica Computex 2016, que se realiza en Taipéi, Taiwán, y finaliza este 4 de junio.

El llamado “Internet de las Cosas” se ha propuesto irrumpir en la vida de miles y miles de personas alrededor del mundo.

En el World Trade Center de Taiwán, empresas, fabricantes e iniciativas de gobierno muestran a los más de 120.000 asistentes de esta cita tecnológica, cómo pretenden llevar esa tendencia al siguiente nivel, para ofrecer servicios y abrir nuevas posibilidades de negocios.

Según la consultora Gartner, en el 2016, habrá 6.400 millones de cosas conectadas a Internet, un 30% más que en el 2015.

Beneficios de la nube. La compañía Acer exhibe en esta feria algunas aplicaciones de “Internet de las Cosas”, como aquellas que se encuentran insertas dentro de la plataforma llamada BYOC (Build Your Own Cloud o o Construye tu propia nube).

Este año, según explicó Michael Chen, gerente de Ventas del área de IoT de Acer, uno de los productos que impulsan es una máquina para hacer pan. Con ella, los consumidores pueden utilizar su propia nube de Internet para crear sus recetas favoritas y programarlas para que estas estén listas y frescas cada mañana al despertar.

Otra de las funcionalidades que se le pueden dar a esta plataforma es la de un rastreador inteligente, el cual podría ayudar a los usuarios a mantenerse al tanto de sus seres queridos: niños, ancianos o mascotas.

El Gobierno de Taiwán es otro de los actores que está interesado en el “Internet de las Cosas” y, por esa razón, se alió a compañías como Raylios.

Kevin Juan, gerente general de esa empresa, explicó que ellos han desarrollado su propio servicio basado en la nube, llamado Cloud Brain, una solución que pretende ser similar a un cerebro humano.

“Nuestro cerebro puede tener sensaciones, podemos tocar y sentir; en ese principio está basada la plataforma. Recolectamos la información con cualquier tipo de dispositivo y lo conectamos a la nube”, afirmó Juan.

Una vez recopilada la información, esta llega a los servidores de Big Data, los cuales permiten observar el comportamiento de los usuarios. Para ello, la compañía cuenta con expertos en esa área y, según Juan, la información recopilada permite desarrollar proyectos para casas inteligentes o granjas inteligentes.