
"En este momento es demasiado pronto para saber, pero si me preguntan, la única diferencia que veo entre mi hermano y yo es que él está más bronceado... pero es porque él juega mucho al golf al aire libre".
Así, Scott Kelly, astronauta estadounidense que estuvo durante casi un año –340 días– en el espacio resumió la tarde de este viernes los cambios que siente en relación con su hermano gemelo, Mark, quien permaneció en la Tierra durante este tiempo para comparar resultados (control).
Kelly bromeó durante una conferencia de prensa al decir que "ya estaba acoplado con la Tierra", un juego de palabras para explicar lo que realizan los vehículos espaciales al llegar a la Estación Espacial Internacional (EEI) y acoplarse con ella.
El astronauta asegura que con tantos días en el espacio (la permanencia más larga hasta el momento) le ha costado más acostumbrarse a su vida terrestre y reconocer algunas cosas.
"Al llegar me dieron algo de comer y yo no reconocía lo que era. Solo me sabía delicioso. Cuando iba por la mitad me percaté de que era un banano. Es curioso cómo, por momentos, se olvidan cosas tan básicas y familiares", aseveró Kelly.
El estudio entre Kelly y su hermano (quien también es astronauta), es el primer estudio comparativo de este tipo, dado que anteriormente no habían gemelos idénticos con ese nivel de conocimientos en aeronáutica ni entrenamiento para estar en el espacio.
Julie Robinson, jefa de las misiones científicas de la NASA agregó: "para nosotros fue maravilloso que estos gemelos nos propusieran este experimento. Aún tenemos que enviar más gente a este tipo de misiones y las estamos entrenando, no puede ser cualquier persona, necesitan un nivel de entrenamiento tan alto como los gemelos Kelly tenían, lastimosamente, no hay otros gemelos idénticos en estas condiciones".
Exploración científica. Durante su estancia en el espacio, ambos hermanos fueron monitoreados en peso, estatura, densidad muscular y otros aspectos. Se les tomaron muestras de sangre, orina, sudor, se les hicieron tomografías cerebrales y cuestionarios para medir su habilidad cognitiva. Todos estos datos se utilizarán como base en cerca de 450 publicaciones científicas. Una de las ventajas es que ambos hermanos tenían un nivel de condición física muy similar.
No obstante, los primeros resultados de estas pruebas estarán listas al menos en unos seis meses, pues toma tiempo analizar los datos, y algunas muestras quedaron en la EEI a la espera de poder regresar a la Tierra en mayo próximo.
"Nuestra idea es ver los cambios del cuerpo en lo físico y psicológico: sus músculos, su corazón, su respiración. Ver cómo resisten el estrés, saber qué darles de comer a los astronautas, cómo hacerlo, qué régimen de actividad física deben tener. Todo eso es importante antes de pensar en Marte. Además, también es necesario ver cómo podemos hacer nuestros propios cultivos en el espacio. Ya hemos tenido éxito con las lechugas", afirmó Robinson.
Por su parte, Mark, el gemelo que quedó en Tierra bromeó con la cantidad de exámenes: "constantemente eran muestras de sangre, orina, sudor, saliva y escaneos cerebrales y del corazón. La verdad, no me preocupaba saber para qué era cada cosa, me interesan más los resultados, pero para eso habrá que esperar un poco".
Regreso a casa. Kelly agregó que desde el regreso ha tenido poco tiempo para hablar con su hermano, con su novia y con sus hijos, pero que ya está tratando de estabilizarse.
Asegura que nunca se alejará de los estudios del espacio, pero que por ahora se concentrará en recuperar el tiempo con sus seres queridos.
Dijo que su experiencia en el espacio le dejó varias reflexiones del daño ambiental: "fue triste ver mucha contaminación en Asia, ni siquiera se veía bien la Tierra, también fue muy triste ver incendios en California en el verano", expresó.
El panorama que logró ver en el espacio lo dejó con ganas de conocer lugares: "debo planear un viaje a la parte noreste de los Himalayas. ¡Se ve tan hermoso desde arriba!", concluyó.