Esta especie se usa para recuperar las condiciones naturales de las zonas secas

Por: Monserrath Vargas L. 16 marzo, 2014
Las semillas de este árbol son aladas y se dispersan con el viento. Esta especie se puede ubicar en siete zonas de conservación. | PABLO MONTIEL
Las semillas de este árbol son aladas y se dispersan con el viento. Esta especie se puede ubicar en siete zonas de conservación. | PABLO MONTIEL

Florece de enero a abril y su rosáceo color hace difícil que pase inadvertido en San José. Su nombre científico es Tabebuia rosea , aunque comúnmente se le conoce como roble sabana.

Este árbol puede medir hasta 30 metros de altura, según detalla la base de datos de especies del Instituto Nacional de Biodiversidad.

La especie se puede encontrar en ambas vertientes del país, pero es mucho más común en la región Pacífico, entre los 0 y los 1.200 metros sobre el nivel del mar.

Las áreas de conservación Amistad Pacífico, Huetar Norte, Arenal, Guanacaste, Osa, Pacífico central y también Tempisque albergan al Tabebuia rosea.

Fuera de Costa Rica, está presente en países como México y otros al norte de Suramérica.

Las semillas de este árbol “son aladas y se dispersan con el viento”, explica una guía de árboles de la Fundación Cientec, organización no gubernamental dedicada al desarrollo de la cultura científica y tecnológica en Costa Rica.

El roble sabana no solo es un árbol ornamental. Su madera rubia es útil para muebles, construcciones y también para enchapes. Cientec explica que “por su crecimiento inicial rápido, es muy importante en la recuperación de las condiciones naturales de las zonas secas”.

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