
Las pacientes con tumores benignos en sus mamas deben investigar más sobre su condición porque un pequeño grupo está en riesgo de desarrollar un cáncer.
La alerta está en un amplio estudio publicado en la última edición del New England Journal of Medicine .
Investigadores de la Clínica Mayo (en Estados Unidos) siguieron durante 15 años a 9.087 mujeres, entre los 18 y los 85 años. A todas se les había extirpado una lesión benigna de sus mamas.
De ese grupo, 707 aparecieron con un cáncer de seno.
Esos datos quieren decir que el 6% de las pacientes con un tumor benigno desarrollará un cáncer de mama en un plazo de 15 años.
En mujeres sin tumores de ese tipo, pacientes sanas, solamente el 5% aparecerá con un cáncer.
Las mujeres del estudio presentaron quistes mamarios.
Se trata de bolsitas llenas de líquido que se desarrollan en los conductos que entrecruzan el tejido de la mama, muchas de las cuales pueden palparse fácilmente.
La probabilidad de que las mujeres sufrieran de un cáncer tenía que ver con su edad, tipo de quiste o nódulo y antecedentes de cáncer de mama en su familia.
Más investigación. El artículo aclara que los datos son una campanada de alerta, pero que faltan más estudios para cuantificar el riesgo de esa población por encima del promedio -mujeres sin quistes-.
También resta afinar los criterios para identificar a las mujeres que, tras presentar un quiste, ocupan de un seguimiento estricto.
El consejo de los médicos es cumplir con los exámenes de detección, como la mamografía.
Todas las mujeres mayores de 35 años deben realizarse esa prueba en forma anual.
En Costa Rica, el cáncer de mama es la primera causa de decesos por cáncer entre las mujeres. Cada año acaba con la vida de unas 200 pacientes.
Un adecuado estilo de vida baja el riesgo de cáncer. Eso significa una alimentación equilibrada, ejercicio diario y poco consumo de alcohol y cigarrillos.