
Una parte de África oriental ya atraviesa una etapa tectónica asociada con la futura separación de continentes. Un estudio publicado en la revista Nature Communications encontró que la corteza terrestre bajo el Rift de Turkana, en Kenia, se adelgazó hasta unos 13 kilómetros, una dimensión vinculada con fases avanzadas de ruptura continental.
La investigación analizó el Turkana Rift Zone, una región del Sistema del Rift de África Oriental donde las placas tectónicas se separan lentamente desde hace millones de años. Los autores explican que ese proceso no ocurre de forma repentina.
Primero, la corteza comienza a estirarse. Luego entra en una fase llamada “necking” o “estrangulamiento”, en la que la deformación se concentra en una zona más estrecha y la corteza se adelgaza rápidamente. Después aparece la oceanización, etapa en la que comienza a formarse nuevo fondo oceánico.
Hasta ahora, esa fase de “estrangulamiento” había sido identificada sobre todo en antiguos márgenes continentales ya separados, pero no en un rift continental activo. El nuevo estudio sostiene que Turkana sí atraviesa actualmente ese proceso.
Para reconstruir lo que ocurre bajo la superficie, el equipo utilizó imágenes sísmicas de alta resolución y datos de perforaciones geológicas. Con esa información elaboraron mapas del subsuelo y observaron una estructura en forma de cuña, una señal típica de cortezas continentales que atraviesan un adelgazamiento acelerado.
Los investigadores también compararon la región con el Triángulo de Afar, entre Etiopía, Eritrea y Yibuti, una de las zonas más avanzadas del planeta en procesos de ruptura continental. Según el estudio, Turkana presenta profundidades de corteza y características tectónicas similares a las observadas allí.
El trabajo señala que el adelgazamiento de la corteza en Turkana comenzó hace aproximadamente cuatro millones de años. Durante ese periodo también aumentó la actividad volcánica en la región. Los autores proponen que volcanismo prolongado y antiguas estructuras geológicas heredadas de otros sistemas de rift debilitaron la corteza y aceleraron el proceso tectónico.
La investigación añade que esa transformación geológica también modificó el paisaje del área y favoreció la acumulación de sedimentos donde hoy se conserva parte del registro fósil humano más importante del planeta.
En muchas regiones activas de rifting alrededor del mundo, la corteza continental todavía supera los 20 kilómetros de espesor. En Turkana, en cambio, el adelgazamiento ya alcanzó niveles asociados con etapas previas a la ruptura continental. Según los autores, esto indica que África oriental podría encontrarse más avanzada hacia ese proceso de lo que se pensaba.
El estudio fue liderado por investigadores de Columbia University y del Lamont-Doherty Earth Observatory.
