Cuando era niño la retinosis pigmentaria -mal degenerativo- le robó poco a poco la vista a Olman Ugalde González; desde entonces aprendió que tendría que luchar el triple para lograr sus metas.
Aquel chiquillo que vendía frutas para comprar su uniforme escolar es ahora el primer no vidente tico que obtiene en España un doctorado con honores.
El abogado Ugalde, de 42 años, conquistó este reconocimiento al presentar en la Universidad Complutense de Madrid la tesis titulada El control parlamentario en Costa Rica: una perspectiva de derecho comparado .
Así, después de cuatro años de estudios él obtuvo el Doctorado en Estudios Superiores de Derecho Constitucional de Costa Rica, según informaron el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Embajada de Costa Rica en España.
La tesis recibió tan buena calificación por la calidad del trabajo, así como lo novedoso del estudio.
"Cuando la Agencia de Cooperación Española me dio la beca, yo me propuse no solo dejar en alto la imagen de Costa Rica, sino también la de las personas discapacitadas. Yo tenía que hacer un buen papel para que la puerta le quede abierta a otros", dijo este hombre casado y padre de dos hijos.
Este es otro logro más del abogado no vidente quien hizo historia en el 2000, cuando fue el primero en ingresar al Colegio de Abogados en los 119 años de esa institución.
Historia difícil. Ugalde nació en el seno de una familia campesina de Esparza (Puntarenas). Se le detectó la retinosis pigmentaria a los siete años y perdió la vista en forma gradual.
Por miedo a que le pasara algo, sus padres lo sacaron de la escuela en tercer grado. Comenzó a trabajar en la venta de frutas y, a los 12 años, convenció a su mamá y retomó sus estudios.
Estuvo en la Escuela Fernando Centeno Güell y volvió a Esparza a concluir la primaria en una escuela nocturna. Durante el día vendía frutas y números para rifas.
A los 18 años comenzó el bachillerato por madurez con la firme idea de recuperar el tiempo perdido. Y lo hizo: sacó ese título en solo un año y tres meses.
Posteriormente obtuvo títulos universitarios en dos carreras: Administración de Recursos Humanos y Derecho.
Siempre estudió de noche, ya que desde hace 20 años trabaja en el Banco Central. Comenzó en la central telefónica, después como ascensorista y asistente administrativo del área de Informática, entre muchos cargos. Hoy labora en el departamento de asesoría jurídica de la institución.
"Siento que necesitaba romper barreras y quitar la idea de 'pobrecito el cieguito al que hay que darle una moneda y un poco de pan'. Mi idea ha sido luchar cada día un poco más", expresó.
¿Cuál es su nueva meta? "A mediano plazo espero llegar a ser magistrado de la Sala Constitucional o del Tribunal Supremo de Elecciones, así como publicar libros de Derecho Parlamentario".