
Expertos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertaron ayer que 171 millones de niños trabajan en situaciones peligrosas.
En ese grupo hay 73 millones que son menores de 10 años, y, por tanto, corren mayor riesgo.
Buena parte labora con químicos y pesticidas en la agricultura, con maquinaria peligrosa o en las minas. “Estos niños corren un grave riesgo de sufrir lesiones, enfermedades y de morir, y muchos de ellos nunca reciben educación”, advirtió Unicef.
Además, hay 8,4 millones de niños que trabajan en las peores formas de explotación infantil, entre ellas, la prostitución y la servidumbre por deudas.
La organización presentó ayer el Estado Mundial de la Infancia 2006: Excluidos e Invisibles que brinda un panorama sobre la situación mundial de la niñez.
Unicef denunció que cientos de millones de niños son víctimas de la explotación y la discriminación, y esta situación es ignorada por los habitantes del mundo.
El informe habla de que millones de niños son “invisibles” en las estadísticas, las políticas de los gobiernos y las acciones de protección, entre otros temas.
No aparecen en los registros. Por ejemplo, millones de menores cuyo nacimiento no se inscribe al nacer no están en las estadísticas o no se les reconoce oficialmente como miembros de la sociedad.
“Todos los años, un 55 por ciento de todos los nacimientos en el mundo en desarrollo, con excepción de China, no se inscriben: más de 50 millones de niños comienzan sus vidas sin ninguna identidad”, advierte el informe mundial.
Sin una identidad oficial, carecen en su mayoría de acceso a servicios esenciales como la educación, la atención de la salud y la seguridad social, y no pueden protegerse en situaciones peligrosas porque no reciben el trato de menores de edad.
“Para asegurar que los niños sean protegidos, el abuso y la explotación de estos debe ser denunciados, y los que violan los derechos de los niños deben ser presentados ante la justicia”, dijo Ann M. Veneman, directora de Unicef, desde Londres, Inglaterra.
La Directora exhortó a que se continúe investigando, monitoreando y reportando la naturaleza y el alcance de los abusos a niños.
Agregó que debe aprobarse y aplicarse más legislación nacional para proteger a los menores y juzgar a quienes les hacen daño.
Otro punto que destaca Unicef es que deben reforzarse las instituciones gubernamentales que sirven a la infancia.
“Si todo esto no sucede, seguirán olvidados, prisioneros de una infancia en la que impera el abandono y los malos tratos, lo que puede tener consecuencias devastadoras para su bienestar a largo plazo y para el desarrollo de los países donde viven”, señaló la organización mundial.