Mucho se ha dicho de los efectos positivos de la castración en mascotas. Por ejemplo, además de controlar la sobrepoblación de animales en las calles, este tipo de cirugía evita que las hembras sufran de cáncer de útero, quistes ováricos, infecciones uterinas y tumores de mama, entre otras enfermedades de transmisión sexual.
Asimismo, perros y gatos castrados (machos y hembras) tienen más posibilidades de vivir hasta cuatro años más.
¿Pero qué puedo hacer para que la castración de mi mascota transcurra sin complicaciones? ¿Cómo puedo prepararme y ayudar al animal antes y después de esta intervención quirúrgica?
La Asociación Nacional Protectora de Animales (ANPA), que desde el año 2000 tiene un programa de castración a nivel nacional y ha efectuado más de 140.000 procedimientos, tiene conocida experiencia en este tema. Por eso, en esta entrega de +cotas, la presidenta de esta organización, Gisela Vico compartió algunos útiles consejos.

Según ella, lo primero es averiguar dónde efectuar la castración y que esta sea realizada por médicos veterinarios y en condiciones apropiadas. En el caso de ANPA, las fechas y lugares siempre se publican a través de Facebook.
¿A partir de cuándo? Entre más temprano mejor, a partir de los tres meses de edad, ya que estudios comprueban que el proceso de cicatrización es menor y la recuperación del animal resulta más rápida.
“Esto no quiere decir que si tengo un perrito de cinco años ya no tengo que castrarlo. No, la castración siempre traerá beneficios a cualquier edad. Ahora, si el animal ya es viejito, entonces lo ideal es analizar caso por caso. En todo momento, el requisito número uno es que la mascota se encuentre en buen estado de salud”, advirtió Vico.
Si ya se conoce la fecha de la cirugía, entonces conviene saber que el animal debe ir en ayunas de 12 horas (incluye alimento y agua). Como la mayoría de las campañas de castración suelen ser temprano, entonces la última comida debería realizarse como a las 10 de la noche.
Otra previsión importante es llevar al perro con su debida correa y al gato dentro de una transportadora. En los felinos también funciona muy bien trasladarlos en una funda de almohada, para evitar que se escapen. Si es “muy revoltoso”, hasta se puede inyectar a través de la tela.
“Nosotros también les pedimos a las personas que lleven una cobijita para después de la operación. Recordemos que por la anestesia la temperatura baja”, recalcó Vico.

Para evitar que los animales se lamen la herida, lo ideal es que, después del procedimiento, se les coloque un collar isabelino o cono. Este dispositivo debe mantenerse de 10 a 14 días, que es cuando más o menos se caen los puntos de sutura.
En realidad los cuidados postoperatorios son sencillos y, antes de que la mascota vuelva a su hogar, los dueños recibirán las indicaciones correspondientes por parte de los médicos.
Y, en caso de duda o si se presentara alguna complicación, lo mejor será siempre consultar con el veterinario, recalcó la presidenta de ANPA.
