Ivannia Varela. 4 mayo

(Video) +cotas: Hablemos de mascotas que NO son mascotas

Años atrás, cuando yo era niña, muchas familias tenían la costumbre de ir a Guanacaste y devolverse a sus casas con un perico “bebé”.

Los pichones, todos desplumados, aprendían pronto a comer masa, a vivir con las alas cortadas, pronunciar unas cuantas palabras y permanecer, la mayor parte del tiempo, en jaulas dentro de los hogares. Con las loras era la misma historia.

Hoy sabemos que prácticas como esas son contraproducentes desde todo punto de vista, sin embargo, todavía se dan y, en muchas viviendas, se pueden encontrar “mascotas” que NO (así, en mayúsculas) son mascotas.

Nos referimos a animales silvestres que fueron extraídos de su hábitat para ser domesticados. Entre la lista, además de los pericos y loras que mencionamos, se pueden citar serpientes, ranas, ardillas, monos, mapaches, lagartijas, iguanas, jilgueros, gallitos y otras aves; así como tortugas, ciertos peces, felinos y un larguísimo etcétera.

Para conversar sobre este tema, en esta edición de +cotas contamos con la visita de Grettel Delgadillo de Humane Society International Latinoamérica, una organización sin fines de lucro que vela por el bienestar de los animales.

Además de invitarlos a ver la entrevista completa, aquí les resumimos los puntos abordados.

26/03/2018 Policía rescató perico que llevaban en cajuela de carro en Guanacaste. Foto: MSP.
26/03/2018 Policía rescató perico que llevaban en cajuela de carro en Guanacaste. Foto: MSP.

¿Es legal? La Ley de Conservación de Vida Silvestre establece en el artículo 110 que mantener en cautiverio o en condición de mascota a un animal silvestre en peligro de extinción será sancionado con dos o cuatro salarios bases y se califica como una contravención. El animal también será decomisado.

Además, hay que recordar que apoyar estas prácticas contribuye a que el tráfico de especies silvestres se fortalezca como negocio ilegal.

¿Qué riesgos existen para el animal? La fauna silvestre que se maneja como mascota sufre en gran medida al no estar ni desarrollarse en su verdadero hogar. Muchos animales nunca aprenden a cazar o volar, reciben una alimentación no apta para sus organismos que termina causándoles enfermedades.

Estos animalitos no cumplen con su misión dentro de los ecosistemas y tampoco llegan a socializar con los de su misma especie.

¿Hay implicaciones para los seres humanos? Además de estar haciendo algo ilegal, las personas se exponen a algunas enfermedades que pueden ser transmitidas por los animales silvestres (zoonosis). Las mascotas como perros y gatos también pueden enfermarse al entrar en contacto con especies que deberían estar en otros ambientes.

¿Dónde acudir o denunciar? En el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), en el teléfono 1192 que es gratuito y ofrece servicio 24/7 y en las páginas del Ministerio del Ambiente en la pestaña de denuncias ambientales.

¿Qué más podemos hacer? Evitar sucumbir a la tentación de tener estos animales en nuestras casas (por más tiernos o preciosos que nos parezcan). Lo que debemos hacer es optar por mascotas que realmente lo son como perros y gatos, por ejemplo (animales domésticos).

Si queremos apreciar la belleza de la fauna silvestre, lo mejor es hacerlo en parques nacionales, bosques y playas donde se implementen prácticas éticas y respetuosas con estas especies.