El Señor Gol. 21 junio, 2019
El entrenador Gustavo Matosas, durante la Copa Oro. Fotografía José Cordero
El entrenador Gustavo Matosas, durante la Copa Oro. Fotografía José Cordero

Luego del segundo partido de la Selección en la Copa Oro pudimos ver un ritual de sobra conocido en el mundo del futbol: el entrenador que pretende disimular ante los periodistas un resultado discreto, alegando que el rival merece respeto, que el equipo adversario también juega, etc.

Más allá de los problemas de audición que mostró el señor Matosas durante la conferencia de prensa —y que merecen la debida atención médica— el técnico de la Tricolor dejó entrever que el 2-1 ante Bermudas lo dejó satisfecho, en parte, por la calidad del adversario.

Veamos algunos parámetros medibles y objetivos sobre la verdadera realidad de esa Selección que nos complicó el jueves en Dallas:

Ranquin de la FIFA

Bermudas ocupa el lugar 174 de entre 211 equipos en total. Esto significa que está en el último quintil, el peor de todos (agrupando las selecciones en cinco bloques). Costa Rica, por su parte, está en la posición 39 (justo dentro del primer quintil).

Nicaragua, rival del primer partido, está ubicado en el puesto 129.

Ningún progreso

En 1993, Bermudas estaba en el puesto 84 del ranquin, su mejor posición de toda la historia. A partir de ahí, se montó en el tobogán y se fue cuesta abajo. Incluso, en el 2011 llegó a estar de 107, pero desde ese año se volvió a resbalar hasta los más bajos escalones.

Es decir, no estamos hablando de un equipo que atraviese un proceso de desarrollo, sino de uno que históricamente ha estado a años luz del futbol costarricense.

Torneos Internacionales

Bermuda no registra participación en mundiales y no ha estado ni remotamente cerca de clasificar jamás. La puerta ancha de 48 selecciones que se abrirá para el 2026 tampoco parece que les vaya a servir de mucho.

En Copas Oro, apenas son debutantes. Por primera vez lograron superar el filtro del Caribe, que ni siquiera representa a lo mejor de Concacaf, una zona futbolera ya de por sí bastante modesta.

Sus pequeñas “hazañas” se circunscriben a partidos contra rivales de la zona caribeña. Fuera del barrio, solo dieron la sorpresa una vez, con una medalla de plata en el futbol de los Juegos Panamericanos del lejano 1967.

Si de currículum se trata, tampoco cuentan con credenciales como para llegar intimidando.

Figuras

Carece de jugadores en ligas de renombre. El delantero que anotó el penal, Nahki Wells, juega en el Queens Park Rangers de la liga Championship de Inglaterra, equivalente a la Segunda División. El director técnico, Kyle Lightbourne, es un hombre de la casa, pero no tiene un historial que lo respalde más allá de las Antillas.

No se trata de menospreciar a los rivales, lo cual sería un error. Pero decir que el partido de este jueves se ajusta a la realidad de los dos equipos, más bien es subestimar a la Selección tica.

En esta misma Copa, México castigó a Cuba con un 7-0; Estados Unidos hundió a Guyana 4-0 y la propia Costa Rica derrotó a Nicaragua con ese marcador en la primera fecha. Así es como hay que saldar estos partidos. Resolver un encuentro así con un pálido marcador de 2-1 es abrirle la puerta a las dudas y los cuestionamientos, cuando más bien la Tricolor se debería estar dando un paseo rumbo a la segunda fase de la Copa, tomando en cuenta la debilidad de los otros inquilinos del grupo B.

Es cierto que tuvimos para más, como la que Myron George falló en el cierre de manera increíble. Pero también Bermudas tuvo sus llegadas y en la recta final hasta coqueteó con la posibilidad del empate.

Tal vez en su fuero más interno, el entrenador Matosas haga autocrítica y admita que la Selección se quedó corta ante un rival tan débil. Pero si alguien tiene un parámetro objetivo según el cual Bermudas era un rival de cuidado, con mucho gusto podemos discutirlo.

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