Fabrice Le Lous. 30 abril
Caracas, 30 de abril 2019. Juan Guaidó y Leopoldo López desafían a Nicolás Maduro acompañados por militares que se alían a su causa. Foto: AFP vía Twitter.
Caracas, 30 de abril 2019. Juan Guaidó y Leopoldo López desafían a Nicolás Maduro acompañados por militares que se alían a su causa. Foto: AFP vía Twitter.

Un grupo de militares venezolanos se sublevó este martes contra el presidente chavista Nicolás Maduro y en abierto apoyo al presidente interino, Juan Guaidó.

Guaidó llamó desde temprano a los ciudadanos opositores al régimen de Maduro a protestar en las calles de Caracas junto a los militares sublevados. El político anunció la “fase final” de una llamada “Operación Libertad”, y lo hizo al lado del otro líder opositor Leopoldo López; hasta ahora encarcelado bajo el régimen de arresto domiciliario.

Los eventos de este día han revelado que negociaciones políticas internacionales trabajan para encontrar una solución a la crisis humanitaria que afecta a Venezuela en los últimos años, y que estos arreglos buscan precipitar la salida del poder de Nicolás Maduro.

Intercambio de hostilidades entre manifestantes con armas hechizas y militares venezolanos de Maduro con tanquetas, este 30 de abril 2019. Foto: AP
Intercambio de hostilidades entre manifestantes con armas hechizas y militares venezolanos de Maduro con tanquetas, este 30 de abril 2019. Foto: AP
Resumen de los acontecimientos

6:30 am de este martes: Juan Guaidó da a conocer el levantamiento armado de una fracción militar contra Maduro junto a Leopoldo López.

Según Guaidó, que como presidente de la Asamblea Nacional y presidente encargado de Venezuela tiene el apoyo de más de 40 países, López recibió un indulto presidencial firmado por él.

Se sabe que miembros de la inteligencia venezolana que vigilaban a López se aliaron con Guaidó para sacarlo de su hogar y respaldar a este último por las calles de la capital.

Guaidó anuncia la “fase final” de la “Operación Libertad” y llama a todos los militares del país a unirse a su causa.

8:00 am: El gobierno responde a través de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente de Maduro, que todo es un “show” de Guaidó y que Maduro tiene control de la situación.

8:00 am: Maduro aclara por Twitter que tiene el control de la jefatura militar de Venezuela.

9:00 am: Guaidó convoca a los civiles que lo apoyan para que caminen hasta la Base Aérea Francisco de Miranda, en el aeropuerto La Carlota. Se oyen detonaciones desde el interior de la base y cuando cientos de civiles llegan al lugar, son reprimidos violentamente por la Guardia Nacional de Maduro.

11:00 am: Los enfrentamientos continúan y una tanqueta de Maduro atropella a manifestantes en favor de Guaidó en Caracas. Las sensibles imágenes dan la vuelta al mundo.

Mediodía: Guaidó y López, junto a varios diputados, lideran una marcha multitudinaria en Caracas y advierten que las manifestaciones en todo el país no se detendrán (al final de la tarde hay protestas en 28 ciudades).

3:00 pm: se estima que la represión de las autoridades comandadas por Nicolás Maduro han herido a medio centenar de personas. Los heridos han sido llevados a hospitales.

Final de la tarde: Los opositores Leopoldo López y su esposa Lilian Tintori, acompañados por sus hijos, se refugian en la Embajada de Chile en Caracas. Unos 25 militares aliados a Guaidó se refugian en la embajada de Brasil en esa ciudad.

Reacciones, revelaciones y qué puede esperarse

John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, considera que la situación no es un “golpe de Estado”, como acusa el oficialismo venezolano.

Bolton dijo además que tres altos funcionarios del régimen chavista habían acordado que Maduro debe abandonar el poder de forma pacífica.

Ellos serían:

--El ministro de Defensa, Vladimir Padrino

--El presidente del Supremo, Mikael Moreno

--El general de la Guardia Nacional Rafael Hernández Dala

Las declaraciones de Bolton, de ser ciertas, revelan que hay altas negociaciones entre Washington y Caracas para precipitar la salida de Maduro del poder, pero el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, dejó entrever que otra potencia política mundial está activamente implicada en los intercambios: Rusia.

Pompeo declaró que Maduro estuvo a punto de irse a Cuba este mismo martes, durante el alzamiento militar de Guaidó, pero aseguró que Moscú frenó su salida.

Ambos políticos dan a entender que las próximas horas serán cruciales en Venezuela. Desde finales de febrero, cuando ocurrió la crisis de la ayuda humanitaria, el país vivía una tensa calma entre el oficialismo y el gobierno interino de Guaidó.

La calma terminó abruptamente este martes con la sorpresiva salida de Leopoldo López de su régimen carcelario y con la ofensiva de Juan Guaidó.

El oficialismo, aunque no ha mostrado a Nicolás Maduro públicamente desde el comienzo de la jornada, insiste en que este mantiene control de la situación.

Jorge Arreaza, canciller de Venezuela, dijo al periódico El País, durante los eventos, que para el oficialismo la “única propuesta es dialogar”.

En los últimos años todos los intentos de diálogo han fracasado.

Se espera que las manifestaciones del este miércoles 1 de mayo en apoyo a Guaidó se intensifiquen.

Contexto: ¿Cómo llegamos hasta aquí?

Muchos culpan a la administración de Nicolás Maduro, presidente desde 2013 y reelegido dudosamente en 2018.

Teniendo la mayor reserva de petróleo en el mundo, Venezuela nunca desarrolló realmente otras industrias y recientemente la producción del crudo se ha desplomado. En 2019 es apenas un tercio de su producción histórica.

A esto se le suma mal manejo y corrupción de la firma estatal de petróleo PDVSA, según los detractores del gobierno de Maduro.

Ante las crisis económicas que ha enfrentado el país desde 2013, el gobierno de Maduro tomó en diversas ocasiones la decisión de imprimir más dinero, catapultando así la inflación, aumentando el precio de las importaciones y provocando el cierre de negocios.

Además, la apuesta por crear grupos armados y reprimir brutalmente las manifestaciones de opositores ha derivado en la muerte sistemática de cientos de venezolanos. Esto no ha hecho sino ahondar en una crisis política, social y económica, y provocar un éxodo masivo de más 2,3 millones de venezolanos.

Enfrentamientos entre civiles simpatizantes de Gauidó y autoridades de Maduro el 30 de abril de 2019 en Venezuela. Foto: AP
Enfrentamientos entre civiles simpatizantes de Gauidó y autoridades de Maduro el 30 de abril de 2019 en Venezuela. Foto: AP
Contexto: ¿Por qué hay dos presidentes y quién es el verdadero?

Depende de quién lo diga.

El pasado 23 de enero, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, se amparó en el artículo 233 de la Constitución y se proclamó presidente encargado de Venezuela hasta que haya nuevas elecciones.

Este artículo deja la presidencia a manos del jerarca parlamentario cuando hay una “falta absoluta del presidente”, como “la muerte, su renuncia, el abandono del cargo, declarado este por la Asamblea Nacional, así como la revocatoria popular de su mandato”, entre otras razones.

Por ahora, más de 50 países reconocen a Guaidó. Entre ellos Estados Unidos --que le dio apoyo inmediato--, la Unión Europea, la dirigencia de la OEA y la mayoría de países de Latinoamérica.

Un militar del régimen de Maduro lanza granadas de gas lacrimógeno contra manifestantes el 30 de abril de 2019. Foto: AP
Un militar del régimen de Maduro lanza granadas de gas lacrimógeno contra manifestantes el 30 de abril de 2019. Foto: AP

Los opositores y seguidores de Guaidó afirman que Nicolás Maduro se reeligió con fraude el 20 de mayo de 2018 y que por ende no es más el presidente venezolano sino un “usurpador” del poder. También lo tildan de dictador y genocida (principalmente por la masacre de opositores en Caracas en 2017), y aducen que el pueblo ha dedico removerlo del poder con las manifestaciones maratónicas que ha habido en los últimos años, meses y días.

Pero Rusia, Cuba y Roger Waters --cofundador de Pink Floyd-- no están de acuerdo y, junto con Maduro, temen que Estados Unidos invada Venezuela militarmente y saquen a Maduro del poder por la fuerza (como pasó con Manuel Noriega en Panamá entre 1989 y 1990).

Maduro y los suyos, de hecho, llaman “golpe de Estado” todas las movidas de Guaidó.