Fabrice Le Lous. 1 noviembre
Un dólar metido en una jaula. Foto: pexels.com
Un dólar metido en una jaula. Foto: pexels.com

Un plan del Gobierno llamado Crédito de Salvamento quiere ayudar a las personas más endeudadas de Costa Rica, absorbiendo sus deudas para reunirlas en una sola y ofreciendo un único préstamo mucho más cómodo de pagar. La idea es que arranque en diciembre próximo. Aquí explicamos cómo funcionará, pero también detallamos las críticas que tiene el plan y las dudas que quedan.

Wait, antes de entrarle a la literatura de este plan, es vital entender estos conceptos (los explicamos porque hay personas que no se endeudan y no saben nada de esto, y también porque hay personas que sí se endeudan y… pues... nunca está de más un recordatorio).

¯\_(ツ)_/¯

Préstamo: acción y efecto de prestar (entregar algo a alguien para que lo devuelva).

Interés: provecho, utilidad, ganancia / valor de algo / lucro producido por el capital / intereses que debe abonar el deudor / compensación que se consigue por la cesión temporal de un capita.

Plazo: término o tiempo señalado para algo.

---------------

Ojo al dato: el nivel de endeudamiento de los costarricenses ha crecido considerablemente en la última década. Según datos oficiales, en 2010 las deudas por tarjetas de crédito representaban el 3.3% del PIB del país. En 2019, representan casi el 4%.

---------------

¿Qué es el Crédito de Salvamento?

Es una directriz ejecutiva impulsada por el Gobierno, ya publicada en La Gaceta, que permitiría a las personas más endeudadas refundir todos sus préstamos en una única deuda para obtener una cuota mensual más baja y así mejorar su disponibilidad de dinero (liquidez).

Se ofrecerán tasas de interés del 12% (esto contra tasas de interés de hasta 50%, con la que trabajan algunas tarjetas de crédito).

¿Quiénes pueden beneficiarse con este programa?

Todos los asalariados del sector público y privado que tengan el 50% de su salario comprometido por deudas.

Ejemplo: Si ganás un salario de ¢500.000 (100%) y tu cuota de deudas es de ¢200.000 mensual (40%), no aplicás a la medida. Si ganás ese mismo salario pero tus deudas equivalen a ¢250.000 mensuales (50%), sí aplicás.

Si por ejemplo ganás ¢1.5 millones y tu cuota mensual de deudas es de ¢900.000 (60%), también aplicás a la medida.

Para calcular el porcentaje al que equivalen las deudas, se sacará un promedio de créditos y todos los préstamos se convierten en una sola operación. Se hace una suma de todas las deudas, de consumo y de compra de vehículo o con tarjetas de crédito, así como préstamos de vivienda.

--Ser una persona física (no jurídica) asalariada, del sector público o privado.

--Cumplir con los perfiles de aceptación de la entidad financiera que haga la refundación (por ahora del Banco Nacional y BCR).

--Tener una relación de deuda/ingreso mayor al 50% (deudas que equivalen a la mitad o más de tu salario).

--No haber sido beneficiario de otro Crédito de Salvamento.

--Contar con póliza de vida y póliza de desempleo vigente por todo el plazo del crédito.

Ojo: los trabajadores independientes y los informales no pueden optar por el beneficio, solo los asalariados.

Ojo 2.0: los planes de salvamento ya existen en Costa Rica desde hace mucho en bancos nacionales y privados. La mayor diferencia con este plan gubernamental son los plazos y las tasas. Los planes típicos son de 7 u 8 años, y no de 20. Y las tasas suelen ser más altas que la que propone la directriz.

¿Cómo funcionaría esta medida?

Actualmente, una deuda de ¢5 millones representa una cuota promedio de ¢130.000 mensuales, a una tasa de interés de aproximadamente 20%.

Con el Crédito de Salvamento, el pago por mes bajaría a ¢60.000.

Los plazos de los préstamos serían por 15 años. Y si el deudor aporta una garantía hipotecaria, el plazo sería de 20 años.

Actualmente, por un préstamo personal de refundición de deudas, la banca da plazos de aproximadamente 8 años. Alargar el plazo reducen significativamente la cuota a pagar, pero esto se traduce a ligarse a la deuda por muchos más años.

Los pagos se efectuarán de forma automática. Es decir, para que no haya riesgo de impago, la nueva cuota de la deuda refundida se debitará sola del salario de los clientes en una fecha específica.

En todo caso, adherirse a este plan del Gobierno es totalmente voluntario. Si tenés deudas escalofriantes pero te da incluso más miedo meterte a una única deuda por 20 años, la elección final es tuya.

¿Qué bancos y empresas financieras harán parte de esto?

El Gobierno pretende que todas las entidades del sistema financiero reguladas por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) se sumen al programa.

La idea es que se incorporen la banca privada, las cooperativas y los demás entes financieros.

Eso sí: por ahora, únicamente el Banco de Costa Rica (BCR) y el Banco Nacional serán los encargados de ofrecer las refundiciones. También se espera que el Banco Popular, también nacional, se sume al proyecto a comienzos de 2020.

Posteriormente se abrirá la puerta para que la banca privada pueda ofrecer el servicio.

También es importante mencionar que si tenés una deuda en un banco que no sea el BCR o el Nacional, sí podrás hacer la refundición en estos.

Estos tres bancos comprarán las deudas que tenés en otras entidades financieras, incluyendo a empresas no reguladas por el sistema financiero, como los almacenes de electrodomésticos.

Banco Nacional (i) y el del Banco Central de Costa Rica (d). Foto: Rafael Pacheco
Banco Nacional (i) y el del Banco Central de Costa Rica (d). Foto: Rafael Pacheco
Los beneficiarios deben ir a clases

Beneficiarse con el plan trae sus condiciones. Una de ellas es educarse.

Las personas que se enrolen en el plan tendrán que llevar un programa de educación financiera por tres años.

Serán diversos módulos sobre finanzas saludables impartidos en horarios flexibles. Quienes cumplan bien con estos cursos pueden verse beneficiados con reducciones de sus tasas de interés.

Aquí hay dudas sobre quiénes darán los cursos y cuánto costará esto. Según Bernardo Alfaro, director de la Sugef, no será sencillo hacer cursos esporádicos de solo tres años que funcionen a cabalidad, y tampoco será barato.

La otra condición es que los beneficiarios de las refundiciones con este plan ya no podrán obtener nuevos préstamos en el sistema financiero formal hasta que no amorticen (paguen) el 50% de sus deudas totales (absorbidas por el Crédito de Salvamento).

Críticas a esta iniciativa

Para el Gobierno, todo luce positivo para los futuros beneficiarios de este plan, pero también hay dudas y críticas.

Excluyente. El plan no ofrece ventajas para los trabajadores independientes que no reciben salarios formales pero sí obtienen pagos por servicios profesionales, o bien son sus propios patrones. Estas personas también trabajan y también se endeudan, pero esta directriz no los toma en cuenta (en gran medida porque no se les podría cobrar automáticamente).

No es una garantía infalible. El plan prevé que los beneficiarios no vuelvan a obtener préstamos a través de entidades financieras formales (al menos no antes de haber pagado el 50% de la deuda de salvamento), pero las personas participantes del plan pueden sacar préstamos en entidades informales. Y no hay forma de controlar esto.

Sumado a esto, también hay dudas sobre cómo se controlará que los participantes del plan vayan a las clases. Y en todo caso: ¿cómo se les penalizará? (si es que se prevé penalizarlos).

¿Astucia? El plan ha despertado el temor de que algunas personas que no llegan a tener el 50% de su salario comprometido por las deudas, pero que oscilan entre 30% y 49% (por ejemplo), se endeuden todavía más con el objetivo de poder aplicar al Crédito de Salvamento. Esto haría que el plan tenga más clientes a costas de más costarricenses con deudas mayores.

Riesgos para los bancos. Los bancos tendrán que diseñar sus propias reglas de juego para activar la directriz ejecutiva del Crédito de Salvamento. Ofrecer préstamos con los plazos y tasas que busca el plan es muy riesgoso para los bancos por el tipo de deudores. Cada banco tendrá que hacer un riguroso análisis de cada caso para determinar el costo de hacer posible la directriz. Es decir, llevar a cabo lo prometido será difícil.

También en la Asamblea Legislativa algunos diputados dudan sobre si este plan será efectivo y sobre cómo se financiará. Lo han llamado “fantasioso”. Aunque la Sugef considera que los bancos están “llenos de dinero para salvar a asalariados endeudados”.

Una imagen bonita de un cerdito de ahorro y una casa de juguete.
Una imagen bonita de un cerdito de ahorro y una casa de juguete.

¿Vos qué opinás sobre esta directriz? Dejanos tus comentarios.