
Cabo Verde una de las revelaciones del Mundial 2026 al quedar eliminada en segunda ronda ante Argentina, tras un intenso partido que se definió en el tiempo extra.
El país se dio a conocer al mundo por su fútbol, la pasión de su afición y las historias de vida de sus jugadores, que reflejaron el esfuerzo y la perseverancia que llevaron a esta pequeña nación africana a disputar por primera vez una Copa del Mundo.
Ese protagonismo también despertó el interés de muchas personas por conocer Cabo Verde.
Lo interesante es que existe una ruta poco convencional para viajar desde Costa Rica esta nación sin necesidad de tramitar visas de tránsito, además de aprovechar el recorrido para conocer otros dos destinos con gran riqueza cultural y natural.
Cabo Verde se encuentra en el océano Atlántico, frente a la costa occidental de África. El país está conformado por 10 islas principales, nueve de ellas habitadas.
Los costarricenses únicamente requieren una visa a la llegada para ingresar a esta nación de aproximadamente 483.000 habitantes.
Aunque desde Estados Unidos existen vuelos directos hacia Cabo Verde, esa opción obliga a contar con una visa estadounidense, incluso si solo se realiza una escala.
Sin embargo, existe una alternativa mucho más atractiva para quienes disfrutan descubrir nuevos lugares durante el viaje.
El primer paso es viajar a Europa, a la ciudad que prefiera. Vale la pena dedicar un par de días para conocer ese destino antes de continuar el recorrido.
Después, debe desplazarse hasta Lisboa, Portugal, una ciudad con barrios históricos, miradores y una reconocida gastronomía que también merece al menos un par de jornadas para recorrer sus principales atractivos.
A partir de ahí, comienza la parte más interesante del viaje. La aerolínea Azores Airlines opera vuelos entre Lisboa y Praia, la capital de Cabo Verde, con una escala en Ponta Delgada, la principal ciudad del archipiélago portugués de las Azores.
Lo mejor es que la aerolínea permite comprar boletos con una escala de hasta 24 horas en Azores, lo que brinda la oportunidad de recorrer una isla de origen volcánico, famosa por sus lagunas, aguas termales, senderos y paisajes verdes antes de continuar el viaje.
Posteriormente, el vuelo sigue hacia Praia. El trayecto dura cerca de tres horas entre Lisboa y Ponta Delgada, y otras tres horas desde allí hasta Cabo Verde.
Este domingo era posible encontrar boletos de ida y vuelta desde Lisboa por alrededor de $510 por persona, un precio atractivo si se considera que también permite conocer las Azores durante la conexión.
Para quienes prefieran una conexión más rápida, también existen vuelos directos entre Lisboa y Cabo Verde.
Si planea el viaje, una recomendación es evitar el periodo comprendido entre agosto y octubre, cuando se presentan las lluvias más intensas. En cambio, viajar entre noviembre y junio suele ofrecer mejores condiciones para disfrutar del destino.
En Cabo Verde, podrá relajarse en playas de arena dorada y aguas turquesa, recorrer montañas y volcanes, practicar senderismo o deportes acuáticos, además de conocer una cultura con fuertes influencias africanas y portuguesas que se refleja en su música, gastronomía y tradiciones.
Si dispone de ocho días, puede combinar las islas de Santiago, Sal y São Vicente. Así conocerá la historia de Cabo Verde, algunas de sus playas más famosas, paisajes volcánicos y la riqueza cultural que convirtió a este pequeño archipiélago en uno de los destinos africanos que más curiosidad ha despertado tras el Mundial.
¿Qué hacer en Cabo Verde en ocho días?
Día 1: Llegada a Praia (isla de Santiago). Recorra el centro histórico de la capital y visite el Mercado de Sucupira para conocer la vida cotidiana de los caboverdianos. Al atardecer, disfrute de la gastronomía local frente al mar.
Día 2: Cidade Velha. Dedique el día a explorar Cidade Velha, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Recorra la Fortaleza Real de San Felipe, la Rua Banana —considerada la calle colonial más antigua de África— y descubra la historia del comercio atlántico.
Día 3: Excursión a la Serra da Malagueta y Tarrafal. Viaje al Parque Natural Serra da Malagueta para realizar una caminata entre montañas volcánicas. Luego continúe hasta Tarrafal, donde encontrará una de las playas más bonitas de Santiago.
Día 4: Vuelo a la isla de Sal. Tome un vuelo interno hacia Sal. Pase la tarde disfrutando de la playa de Santa María, una de las más famosas del archipiélago por su arena blanca y aguas cristalinas.
Día 5: Salinas de Pedra de Lume. Visite el antiguo cráter volcánico donde se ubican las salinas de Pedra de Lume. Allí podrá flotar en aguas con una alta concentración de sal, una experiencia similar a la del Mar Muerto.
Día 6: Tour por la isla de Sal. Recorra lugares como Buracona, conocida por el “Ojo Azul”, un fenómeno natural que ilumina una piscina volcánica, y observe los tiburones limón en Shark Bay.
Día 7: Vuelo a São Vicente. Trasládese a la isla de São Vicente para conocer Mindelo, considerada la capital cultural de Cabo Verde. Camine por su centro histórico, disfrute de la música en vivo y pruebe platos tradicionales.
Día 8: Regreso. Regrese a Praia para tomar el vuelo internacional o continúe hacia Lisboa.
