Jairo Villegas S.. 13 octubre
Iglesia en Björkö, Suecia.
Iglesia en Björkö, Suecia.

Es muy probable que cada rincón de Estocolmo, la capital de Suecia, lo cautive por su belleza, orden e historia.

Si es un turista que le gustan los vikingos, este es el lugar ideal.

Comer en un restaurante ambientado en esa población de guerreros y navegantes, disfrutar de un festival en el casco antiguo de la ciudad, recorrer un museo para apreciar los utensilios y armas que utilizaban o bien, tomar un ferry y navegar casi dos horas sobre el lago Märalen para llegar a la isla de Björkö, donde podrá disfrutar de Birka, para ser testigos de cómo vivían los vikingos.

Precisamente ese es uno de los atractivos que recomienda visitar la costarricense Vanessa Rodríguez Villanueva, quien reside en Estocolmo junto a su esposo Jeff y sus hijos Ivanka y Daniel.

Vanessa Rodríguez Villanueva y su esposo Jeff en Estocolmo, la capital sueca.
Vanessa Rodríguez Villanueva y su esposo Jeff en Estocolmo, la capital sueca.

Esta tica de 43 años y su familia tienen un par de años de vivir en Suecia. Su infancia la pasó en Heredia y Tibás, aunque de adolescente vivió en Desamparados y una vez casada, tuvo su hogar en Moravia.

Abogada de profesión, vive en la fabulosa capital sueca por una oferta laboral de su esposo. Él se dedica a trabajar en compañías de alta tecnología, y laboraba en Estados Unidos para una empresa de Suecia.

Luego, le ofrecieron la oportunidad de mudarse a esa nación para establecer una nueva división dentro de la empresa, con tal de internacionalizar sus productos.

Por ahora, Vanessa cursa una maestría en Suecia.

Pese al trajín por los estudios, ella hace una pausa para contarnos muchos detalles de esa metrópoli y de su vida allá.

“Estocolmo es una ciudad majestuosa, conformada por 14 islas que hacen que su paisaje sea como de postal, teniendo el archipiélago y el mar Báltico como protagonistas”.

Vanessa Rodríguez Villanueva y su esposo Jeff.
Vanessa Rodríguez Villanueva y su esposo Jeff.

Esta costarricense destaca que Estocolmo es una ciudad muy ordenada, con un transporte público de primera.

“Realmente estamos muy satisfechos con la decisión de mudarnos a Suecia, es un país con un sistema de seguridad social excelente. Para una familia con hijos es una ciudad que ofrece un ambiente ideal para ellos; el gobierno entiende la importancia de una formación cultural y social para los niños”, relata Vanessa.

La vida en Suecia no es barata; de hecho, es de los países más caros, por lo que si planea visitarlo, debe tomar en cuenta esa característica.

De hecho, Vanessa dice que los impuestos que pagan son altos, pero lo recaudado se refleja en subsidios y beneficios como servicios de salud, asistencia a niños y adultos mayores o subsidio de desempleo, entre otros.

“Las licencias de paternidad y maternidad que tienen los suecos son de 18 meses, también se recibe una cantidad mensual de $150 por cada hijo; el sistema de salud, incluido el dental, es cubierto totalmente hasta los 23 años, las guarderías son gratuitas, así como la escuela y la universidad”, detalla.

Una curiosidad es que el gobierno cubre el 50% de los servicios de limpieza, por lo que genera empleo y ayuda a las familias con esas labores.

Estocolmo, Suecia.
Estocolmo, Suecia.

Vivir fuera de Costa Rica no siempre resulta sencillo. Esto responde Vanessa a la pregunta de qué es lo más difícil de vivir en Suecia.

“El invierno ha sido lo más difícil por tantas horas de oscuridad. Anochece a las 2 p. m. o 3 p. m., por lo que la noche puede durar 18 horas y hay días o semanas que son totalmente grises”.

La comida siempre es buena seductora para visitar un país. Por eso, esta tica da una pincelada de lo que debe probar si emprende ese fantástico viaje, aunque hay una anotación importante que hace Vanessa.

"Suecia es un país caro y sus comidas tienen precios elevados si lo comparamos con otros países europeos. Dentro de las comidas están Köttbullar, que son las albóndigas suecas, son acompañadas con puré de papa, pepinos en vinagre y arándanos rojos (lingonberries).

"También Knäckebröd, que es un pan de harina de centeno horneado de forma plana y de consistencia dura que lo acompañan con las comidas.

"Tienen una variedad de platos con salmón y camarones dentro de los que son el Kaul inkokt lax, que es un salmón frío, con papas y una especie de mayonesa.

"Toast Skagen que es una tostada de pan integral con camarones, mayonesa, eneldo y caviar.

“La ensalada de camarón llamada Raksallad y algo muy tradicional es el Sil, que es un pescado preparado en vinagre, es un platillo que es toda una experiencia probarlo”.

¿Se le antoja alguno? Ahora sí, estos son los costos aproximados.

“Los precios de los platos pueden oscilar entre los $15 y $30 (9.000 y 18.000)”.

Hay una costumbre entre los suecos que inevitablemente a Vanessa le trae recuerdos de Costa Rica.

“El sueco tiene la tradición de Fika, que es la reunión de varias personas tomando café acompañado de algo dulce; este tiempo es muy importante para su convivencia diaria con sus amistades y familia, por lo que es muy común quedarse de ver para Fika y eso significa mucho para ellos. Dentro de la repostería, que es muy variada, está el Kanelbullar, que es un arrollado de canela y también tienen con cardamomo”.

Para que su viaje a Estocolmo sea placentero, Vanessa le aconseja que dedique cinco días, pues así podrá disfrutar de todos los encantos de la ciudad.

“Estocolmo es una ciudad que tiene muchos museos para visitar, como el Vasa, Nordiska y Skansen entre muchos otros. Los tours a las diferentes islas y al archipiélago son muy recomendados, especialmente en verano. Hay una isla llamada Birka que fue el primer asentamiento vikingo, que para quienes les gusta el tema, lo disfrutarán mucho”.

Además, no olviden incluir Gamla Stan, que es el casco antiguo de la ciudad, fundada en 1252.

Zona para acampar en Björkö.
Zona para acampar en Björkö.

¿Cómo son los suecos?

“Son muy educados, muy reservados al hablar, no son de conversaciones largas ni de interactuar con personas que no conocen bien, tampoco son de hacer preguntas personales, incluso un “cómo está” no lo suelen usar, por lo que al inicio las preguntas o temas serán muy básicas como el clima, deportes, pero no política. Les gusta tener su espacio, por lo que es normal verlos sentados en lados opuestos en el metro o caminando con distancia. Los suecos respetan mucho la igualdad de derechos”.

Por ahora Vanessa solo logra decir unas cuatro palabras en sueco, pero eso no es ningún inconveniente, pues se comunica en inglés.

A la vez, disfruta de las bellezas de Estocolmo.

Datos de Suecia

Capital: Estocolmo

Población: 10,2 millones de habitantes (el doble que Costa Rica).

Extensión territorial: 450.295 kilómetros cuadrados (8,8 veces más grande que Costa Rica).

Idioma: Sueco.

Moneda: Corona sueca (1 corona sueca equivale a ¢68).

Esta es la septuagésima historia sobre costarricenses que dejaron su país por diferentes circunstancias, se adaptaron a otra tierra, pero guardan el cariño por sus raíces.