
Montañas cubiertas de nieve, glaciares azules y bosques verdes: el contraste es impresionante y se puede vivir al llegar a Alaska en crucero, en una de las rutas más fascinantes del mundo.
El barco navega por fiordos serenos mientras los pasajeros se deslumbran con la naturaleza a su alrededor, acompañada por el canto de las aves.
Sin embargo, algunos viajeros descartan esta aventura por un motivo migratorio: la visa de Canadá.
Aunque muchos cruceros hacia Alaska salen de Seattle, Estados Unidos, están obligados a hacer escala en algún puerto canadiense, generalmente Vancouver o Victoria, debido a una legislación que tienen esas dos naciones.
No obstante, existe una manera sencilla de disfrutar del viaje sin tramitar la visa canadiense tradicional.
Los costarricenses que tengan visa de turismo de Estados Unidos vigente pueden solicitar la eTA canadiense, una autorización electrónica que se tramita en línea y permite ingresar a Canadá por turismo, siempre que la entrada sea por avión.
Esto significa que:
- Si aborda el crucero directamente en Seattle, necesitará visa canadiense para cualquier escala en Canadá.
- En cambio, si llega a Vancouver u otro puerto canadiense por avión y aborda el crucero allí, puede utilizar el eTA.
Las navieras suelen ofrecer esta opción para facilitar la logística de sus clientes, especialmente en itinerarios de aproximadamente siete días.
Al llegar a Alaska, el regreso se realiza en avión, ya sea hacia Estados Unidos continental, Canadá o cualquier otro destino internacional, completando así un viaje sin complicaciones migratorias para quienes cumplen los requisitos de eTA.
