
Un cambio migratorio implementado por Canadá coincide con un fuerte aumento de los viajeros de Costa Rica hacia este fascinante destino que ofrece hermosas ciudades, cataratas inigualables, extensos lagos y espectaculares auroras boreales.
En solo tres años, la cantidad de turistas ticos que optan por Canadá prácticamente se cuadruplicó, al pasar de 3.267 en el 2022 a 12.387 en el 2025.
¿Qué cambió en el trámite migratorio?
El 6 de junio de 2023, Canadá estableció que los costarricenses que cumplen determinados requisitos pueden solicitar una autorización electrónica de viaje (eTA) en lugar de una visa canadiense cuando viajan por vía aérea.
Uno de los requisitos es haber tenido una visa canadiense en los últimos 10 años o contar actualmente con una visa de no inmigrante válida de Estados Unidos. La eTA se solicita en línea y tiene un costo de 7 dólares canadienses, unos ¢2.300.
La autorización electrónica se tramita en este link.
La facilidad, sin embargo, tiene una condición importante: esta alternativa solo permite viajar a Canadá por vía aérea. Los costarricenses que lleguen por automóvil, autobús, tren o barco, incluidos los cruceros, necesitan una visa canadiense de visitante.
Luego, pueden salir de Canadá de cualquier forma, es decir, no estrictamente en avión.
En el año en que se aplicó el cambio, los viajes de ticos hacia ese país se duplicaron con respecto a 2022, al pasar de 3.267 a 6.925.
Luego, se consolidó el nuevo imán para turistas costarricenses, según se desprende de información estadística del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), basada en datos de la Dirección General de Migración y Extranjería.
Los datos incluyen únicamente a los costarricenses que salieron por vía aérea desde Costa Rica y no a quienes primero viajaron a otro destino y posteriormente ingresaron a Canadá.

Los registros indican que en 2024 hubo 11.010 salidas de costarricenses hacia Canadá y en 2025 la cifra alcanzó 12.387, el nivel más alto de la última década.

Canadá, un destino con mucho por descubrir
El crecimiento de los viajes coincide con un destino que ofrece atractivos para prácticamente todos los gustos.
Toronto puede servir como puerta de entrada para conocer una de las grandes ciudades del país y, desde allí, visitar las famosas cataratas del Niágara, ubicadas a poca distancia. En esa región también hay viñedos, restaurantes, senderos y distintas experiencias alrededor de las cataratas.
Para quienes prefieren naturaleza y aventura, las Montañas Rocosas ofrecen paisajes espectaculares, mientras que ciudades como Vancouver y Quebec permiten combinar atractivos urbanos con escenarios naturales.
Y para quienes sueñan con observar auroras boreales, Canadá tiene algunos de los lugares más reconocidos del mundo para contemplar este fenómeno. Yellowknife, en los Territorios del Noroeste, y Whitehorse, en Yukón, destacan entre las opciones para intentar observar las luces del norte.
Así, además de la mayor facilidad migratoria para determinados viajeros, Canadá ofrece una combinación difícil de ignorar: grandes ciudades, naturaleza, aventura y algunos de los paisajes más espectaculares del planeta.
A todo esto se le suma otro detalle: su conectividad aérea. Desde Canadá suele ser posible visitar otros países a buenos precios.
