Fanny Tayver Marín. 30 junio
El liguismo extraña los momentos de gloria de su equipo. Fotografía: Mayela López
El liguismo extraña los momentos de gloria de su equipo. Fotografía: Mayela López

María Paula Vargas es una aficionada de Liga Deportiva Alajuelense que envió una carta solicitando que se publicara en el ‘Blog Actualidad Rojinegra’, pocas horas después de que el liguismo sumó otra decepción, al ver como su equipo de nuevo se quedó con el subcampeonato.

Aquí encontrará el texto, titulado: ‘Carta al equipo de mis amores”:

Buen día muchachos, me dirijo a ustedes con todo respeto, de parte de una manuda desde la cuna.

Quiero que sepan que a pesar de sus errores, acá estaremos al pie del cañón, aquí vamos a estar los que nunca destiñen, los que siempre sufren a su lado, pero también celebran, los que a pesar de tantos tropiezos siguen ahí.

Pero, por favor y con todo respeto se lo pedimos de corazón, los que no van a dar alma, vida y corazón por estos colores respeten la afición y la institución y váyanse.

Ya es suficiente que tengan una mentalidad de equipo pequeño, la Liga Deportiva Alajuelense es una institución enorme, que merece respeto.

Más que una institución hemos sido una familia siempre y hemos apoyado desde los momentos de gloria hasta los que estamos pasando, que han sido para mí los peores.

Muchachos, por favor, vean el ejemplo de nuestros antepasados, el ‘Mago del balón’, Wílmer el ‘Pato’ López, Mauricio ‘Chunche’ Montero, Jozef Miso, Pablo Gabas y un sinfín de ídolos que tuvimos, que hacían magia y daban el todo por el todo por estos colores, oigan sus consejos y pónganlo en práctica.

Como bien dijo el Chunche, respeten nuestra casa, por favor sientan la camiseta, sientan estos colores, vean esta afición que está acá en las buenas y en las malas.

Queremos alegrías, las merecemos, no podemos seguir pensando en esos fantasmas, no podemos seguir pensando en que no se puede, claro que se puede.

Necesitamos líderes en ese camerino, ocupamos gente que de verdad ponga lo que a muchos les falta, ocupamos muchachos que sientan estos colores en la sangre y que partido a partido salgan con orgullo a defender nuestra camiseta.

Tengan presente que acá estaré hasta el último día de mi vida alentando al León, desde la grada, desde la casa, desde cualquier parte del mundo, pero por favor, pongan más empeño y amor por estos colores cada vez que salen a la cancha.

Nunca olviden las palabras del ‘Mago del balón': “Si la vida hay que darla en la cancha, la vida se da”.

Que se partan el alma cada vez que salen al terreno de juego, por esta institución, por estos colores, por su gente. Esa gente que los acompaña siempre a cualquier cancha aquí y hasta fuera del país.

Esa gente que a pesar de las derrotas está una y mil veces llenando el estadio para alentar, esos que a pesar de ir perdiendo un partido vamos al estadio y alentamos desde el pitazo inicial hasta el pitazo final, sea cual sea el resultado.

Sin más, se despide una manuda que estará hasta el último día de su vida al lado del equipo más grande del mundo.