Pekín, 16 ene (EFE).- El ex secretario general del Partido Comunista Chino Zhao Ziyang, purgado en 1989 por su apoyo a los estudiantes de Tiananmen, está en coma y se teme por su vida, informaron fuentes cercanas a su familia citadas hoy por la prensa independiente.
Zhao, de 85 años, fue uno de los reformistas surgidos de la era de Deng Xiaoping y llegó a ser el líder del Partido Comunista entre 1987 y 1989. Desde entonces permanece en arresto domiciliario.
El anciano dirigente ha sufrido múltiples ataques y "está en condición crítica, sometido a tratamiento de emergencia", declaró el sábado una de las fuentes, citando palabras de una hija del ex dirigente, Wang Yannan.
"No puede recibir visitas ahora, y hemos pedido a nuestros amigos que recen por mi padre", añadió Wang.
La noticia fue confirmada por activistas de derechos humanos con sede en Hong Kong, quienes destacaron que "los médicos no son optimistas sobre la situación".
En febrero de 2003, Zhao estuvo hospitalizado durante tres semanas, aquejado de neumonía, e ingresó en un centro hospitalario nuevamente en diciembre, por problemas pulmonares.
Hace una semana, el "Diario Oriental", publicado en Hong Kong, aseguró que el ex líder comunista había muerto, extremo que fue desmentido por sus familiares y por el Gobierno chino, aunque reconocieron que el líder estaba enfermo.
Zhao fue primer ministro de China a principios de la década de los ochenta y posteriormente ascendió al puesto de secretario general del Partido Comunista de China (PCCh).
Fue un personaje clave en las protestas estudiantiles de Tiananmen, que le costaron el puesto, al considerar los cuadros del partido que había simpatizado demasiado con los manifestantes, a quienes visitó en la plaza.
Tras la matanza del 4 de junio de 1989, Zhao cayó en el ostracismo y desde entonces ha vivido bajo arresto domiciliario.
El fallecimiento repentino de otro ex secretario general del PCCh, el también reformista purgado Hu Yaobang, en abril de 1989, fue el desencadenante de las manifestaciones de Tiananmen, alentadas por el descontento a raíz de la corrupción y la inflación.
Asimismo, la muerte del primer ministro Zhou Enlai en 1976 provocó manifestaciones en la céntrica plaza pequinesa, unos incidentes que fueron conocidos como la "Primavera de Pekín".
Pekín teme que la muerte de Zhao traiga reacciones populares similares a las de entonces, coincidiendo con el actual descontento ciudadano por la inflación más alta de los últimos siete años, la corrupción y la creciente desigualdad entre ricos y pobres. EFE
abc/ibr