EL TABÚ de que los dibujos animados son solo para los menores de 18 años está roto. [Adult Swim] aglutina producciones para público con cédula.
Los dibujos animados para el público adulto están hechos para una generación que no creció probando la suerte a los cromos, ni jugando chócolas en el baldío del barrio; sino que primordialmente gastó sus primeros años a la luz de la radiación del tele.[Adult Swim], el espacio de las noches de fin de semana en Cartoon Network, está diseñado para estas generaciones. Su público ha visto dibujos animados toda su vida, le encantan, pero quiere contenidos más atrevidos.Una constante en esta franja horaria son las series que hacen un abordaje satírico de los personajes clásicos de los años 60 y 70. Por ejemplo, Havey Birdman, abogado retrata a un Pedro Picapiedra como capo en el mundo de la mafia al estilo de la serie de HBO, Los Soprano; a la familia de los Supersónicos como ecologistas de línea dura que la emprenden contra el calentamiento global; o bien a Shaggy y Scooby Doo, quienes son acusados por posesión de drogas ilegales.Otro rasgo característico en la mayoría de los animados de [Adult Swim] es la primacía del absurdo. Mientras que la tradición animada se guindó del género de la fábula y creó ratones que manejaban barcos y conejos que viajaban a la luna, ahora los animadores llevan las cualidades de la prosopopeya al límite de lo irracional, al crear, por ejemplo, un vaso de milkshake que combate el crimen.El valor de estas producciones radica en que, dentro del caos y el absurdo, la trama encuentra su propia lógica, creada en ese mundo narrado en veinte minutos.El eslogan de Pollo Robot, una de las mejores series de este espacio, retrata al pelo el perfil del público de todas estas las series de [Adult Swim]: “especialmente formuladas para la generación del déficit atencional”.