A través de Newscorp, Rupert Murdock se ha convertido en el maganate mediático más influyente y globalizado del planeta.
Conversemos sobre un señor llamado Rupert Murdock. Keith Rupert Murdock (1931) es un emprendedor. Es un tipazo que ha alcanzado el éxito, que es lo mismo que decir que ha logrado hacerse de algunos cinquitos… millones de millones de cinquitos.Gracias a su espíritu industrioso, los suscriptores de cable podemos disfrutar de todos los canales de la cadena Fox, incluyendo el National Geographic y el Speed Channel. Pero además, cuando vamos al cine y vemos el logo de la 20th Century Fox en los créditos, podemos estar seguros que las próximas dos horas estarán patrocinadas por “el hombre”. El dominio de estas actividades, sumado al de operadoras satelitales en Europa, Asia y Australia, el control del New York Post, nueve periódicos en Inglaterra, 22 en Australia, tres sellos editoriales , y un obstinado etcétera, forman parte del paquete corporativo de míster Murdock.Los envidiosos, que nunca faltan, acusan al magnate de influenciar a través de su megacorporación mediática políticas públicas tendientes a favorecerlo en sus negocios.Es justo decir que tan solo fue una necia coincidencia que, durante la campaña para lanzar la más reciente invasión liderada por Estados Unidos a Iraq, todas sus televisoras y periódicos apoyaran la guerra.También fue malinterpretado su comentario aparecido en The Guardian, en el que expuso que la mejor cosa que puede traer la guerra en Iraq sería el tener petróleo a $20 el barril. “Eso es mejor que cualquier corte de impuestos en cualquier país”, remató Murdock.Reconozco que tal vez a estas últimas palabras les faltó una pizca de prudencia. Pero a fin de cuentas es un hombre exitoso, y a los hombres exitosos no se les puede pedir imposibles.