Bumerán. My Name is Earl es una comedia sobre la redención, montada bajo la sencilla premisa de que lo malo vuelve y se paga.
Entre la colección de chicas culichingas, carreras de carros y broncas a mano limpia que nos trae el canal que transmite “lo que el hombre ve”; destaca una serie que dibuja sonrisas: My Name is Earl ( Mi nombre es Earl ). Parece que la caricatura de la masculinidad también tiene espacio para las risas en el canal FX.El antihéroe de la serie es Earl, un tipo ingenuo, sin ambiciones y muy carismático. Es el chavalo genialmente imperfecto que busca la redención tras una vida de truhán de poca monta.La serie se pone en marcha con una epifanía: el protagonista se da cuenta de que, detrás de cada golpe bajo que ha recibido del destino, se encuentra una mala acción suya. De esta manera, busca saldar cuentas con el karma listando todas las maldades que ha ejecutado para enmendarlas de una forma muy suya. Matemática simple para una mente simple.Algunos de los cientos de puntos por enderezar en su lista son tan variados como orinar en el asiento trasero de una patrulla, recibir un baile en el regazo por parte de la mamá de un amigo y no pagarle, o reemplazar las pastillas anticonceptivas de una chica por tic-tacs. My name is Earl es una serie que descuella. No tiene recursos narrativos extraordinarios ni cualidades formales que la hagan destacar. Sin embargo, con una premisa simple y una linda construcción de los personajes, cada episodio es entretenido a su propia manera. Cada nuevo capítulo promete una nueva aventura; y lo cumple holgadamente.Se transmite los domingos a las 8 p. m. por FX.