Se supone, en la buena teoría, que los premios Emmy reconocen a los mejores programas de la televisión estadounidense (y por ende de la oferta que el cable dispone por estos lares). Entonces, partiendo de esa premisa, entre más nominaciones tenga una producción, pues de más altos quilates será su calidad.
En días pasados se dieron a conocer los aspirantes a los galardones que se entregarán el 23 de setiembre próximo.
Si usted como televidente quiere sentirse orgulloso de su buen gusto, entonces fíjese en cuántas nominaciones acumularon sus programas predilectos. Felicitaciones si usted se cuenta entre los fanáticos de Mad Men , American Horror Story , Modern Family , Saturday Night Live , 30 Rock , Breaking Bad, Boardwalk Empire y Game of Thrones , dado que todas esas series compiten en al menos 10 distintas categorías. Mi apuesta este año para la mejor serie dramática sería para Breaking Bad : estamos ante un título que prácticamente reinventó el género y que, ante su inminente despedida, debería ganar un premio que injustamente se le privó los dos años anteriores. Desde luego, la estatuilla está muy peleada, tomando en cuenta que también compiten Mad Men (ganadora del año pasado); Homeland , Game of Thrones , Boardwalk Empire y Downtown Abbey , que cambió de categoría luego de imponerse como mejor miniserie en el 2011.
Entre las comedias, The Big Band Theory debería por fin llevarse el reconocimiento, tras tres años de nominaciones infructuosas. Para lograrlo tendrá que vérselas con dos recurrentes ganadoras como son 30 Rock y Modern Family , además de la veterana Curb Your Enthusiasm y las recién estrenadas Veep y Girls (las tres últimas producidas por HBO).
Categoría especial para los que somos padres de familia: como mejor programa infantil se enfrentan dos espacios del Disney Channel – Buena suerte Charlie y Los hechiceros de Waverly Place –, frente a tres de Nickelodeon: Degrassi , iCarly , y Victorious (mi preferido, y el de la primera dama Michelle Obama, es iCarly ).
En las categorías de intérpretes, la tendencia de grandes nombres cinematográficos metidos a televisión sigue en ascenso: Kevin Costner, Clive Owen, Woody Harrelson, Nicole Kidman, Julianne Moore, Emma Thompson, Kathy Bates, Glenn Close, Ed Harris, Uma Thurman y Jessica Lange son estrellas del sétimo arte que hoy aspiran a un Emmy por su trabajo televisivo en el último año.
Para mejor actor de serie dramática, mi predilecto es Bryan Cranston ( Breaking Bad ); mientras que entre las actrices me inclino por Glenn Close, en Damages .
Del lado de la comedia, le voy de nuevo a Jim Parsons ( The Big Bang Theory ), y a la maravillosa Zoey Deschanel ( New Girl ). Entre los secundarios dramáticos, pongo las manos en el fuego por el trabajo de Aaron Paul ( Breaking Bad ), y Archie Panjabi ( The Good Wife ). Cruzando de acera a la comedia están Ed O'Neill en Modern Family , y Mayim Bialik en The Big Bang Theory .
Finalmente, entre los actores invitados sería genial que el exponente por excelencia de mi generación, el incansable Michael J. Fox, se salga con la suya y triunfe tanto en drama como en comedia, dado que están postulado en ambas categorías por su participación en The Good Wife , y Curb Your Enthusiasm , respectivamente.
Además, sería un detallazo que el mítico personaje de Charlie Harper vuelva al estrado, solo que no en los zapatos de su intérprete original Charlie Sheen, sino de la excelente Kathy Bates, postulada como actriz invitada de comedia luego de reencarnar al extrañado mujeriego de Two and a Half Men . 1
