La despedida de Yves Saint Laurent último representante mítico de la alta costura francesa remeció al mundo de la moda y puso fin a su casa creada hace 40 años.
El modista anunció su decisión en una conferencia de prensa la primera y la última de su carrera- el pasado 7 de enero. Decepcionado por el giro mercantil que tomó la moda en los últimos años y sintiéndose aislado en un mundo en el que no encontraba ningún verdadero competidor, YSL optó, a los 65 años de edad, por la jubilación. Vestido de negro y evidentemente tenso, el estilista dejó la tarea de responder las preguntas de los periodistas a su socio Pierre Bergé.
Historia de un grande
Yves Saint Laurent nació el 1 de agosto de 1936 en Orán, Argelia, con el nombre de Henry Donat Mathieu, en el seno de una familia francesa de clase media. Tuvo una infancia marcada por el rechazo de sus compañeros debido a su homosexualidad y a sus aficiones, ya que le gustaba diseñar escenografías y vestidos de muñecas.
Por eso huyó, a los 17 años, a París con un boceto de un vestido bajo el brazo y el nombre de Yves Saint Laurent ya acuñado. En la ciudad de las luces estudió modas e hizo algunos contactos. Así conoció al director del Vogue francés, Michel de Brunhoff, quien pidió a su amigo Christian Dior que recibiera al introvertido jovencito. Aquella cita marcó el inicio de su corto idilio con Dior, el entonces rey indiscutible de la moda mundial, una atracción silenciosa que culminó con la designación de Yves como director artístico de la casa Dior.
En octubre de 1957 el legendario maestro murió de un ataque al corazón y Saint Laurent se convirtió, con 21 años, en el creador más joven de la alta costura.
Ya desde su primer desfile, las clientas y la prensa expresaron adoración por ese joven que se escudaba tras sus gafas de miope. Su línea "trapecio", que rompía con las cinturas de avispa de la época, fue recibida triunfalmente. La prensa internacional lo llamó El Principito.
La rivera izquierda
En 1960, YSL tuvo que hacer el servicio militar, pero se retiró rápidamente ya que le provocó un colapso nervioso, que marcó su posterior dependencia del alcohol y los barbitúricos.
Entre tanto, la casa Dior lo había reemplazado por otro joven estilista, Marc Bohan. Entonces su amigo, amante y socio, Pierre Bergé, le animó a fundar su propia casa de alta costura. Juntos erigieron un imperio de moda de alcance mundial que incluyó la apertura de la primera boutique de prêt-#-porter bajo el nombre Rive Gauche. Estaba ubicada en la rivera izquierda del río Sena, en uno de los sectores más bohemios de París, lo que fue una provocación a las casas de moda tradicionales. Y sus dueños, cada cual en su campo --Saint Laurent la creación, Bergé la administración-- se convirtieron en la pareja más chic de París.
Poder a las mujeres
Bergé señaló en una oportunidad: "Chanel liberó a las mujeres, Saint Laurent les dio el poder". YSL vistió a la mujer con prendas de hombre que se convirtieron en la base del guardarropa femenino: Sahariana, smoking, traje sastre con pantalón y otros clásicos, como las blusas transparentes que en su momento escandalizaron.
Siempre impactando, el estilista posó desnudo para la publicidad de su perfume Homme en 1971. Seis años después, su nuevo perfume Opium, cuyo nombre hace referencia al universo de las drogas, causó revuelo pero se vendió por millones.
Temporada tras temporada, el modista fue reinventado sus creaciones y mantuvo su línea y estilo, siempre adecuándose a los tiempos. Así vistió a hermosas mujeres, desde la actriz Catherine Denueve hasta la modelo Laetitia Casta, su última musa.
Saint Laurent ha recibido numerosos premios y homenajes, entre los que se destaca el Oscar de la moda por el conjunto de su obra. Gracias a la abundancia de acuerdos de licencias, el logo YSL apareció en todo, desde relojes hasta zapatos, convirtiéndose en un sobrenombre del estilo francés.
¿Y ahora qué?
La partida de Saint Laurent no significa el fin de la marca, ya que fue adquirida en 1999 por el grupo italiano Gucci. Es por eso que su presidente, el norteamericano Tom Ford por quien Yves Saint Laurent no siente mayor aprecio será en adelante el único creador que firme Saint Laurent Rive Gauche. Esta situación coloca de alguna manera a Ford en posición de heredero por ausencia de una marca.
Muchos se preguntan qué le depara el futuro a YSL, quien una vez declaró que moriría si deja de diseñar. Pero él dijo que no tenía planes de dedicarse a otra cosa y que usará su tiempo libre para escribir, dibujar y viajar.
En todo caso, Saint Laurent tendrá su despedida, ya que su último desfile será este 22 de enero en París. En esa oportunidad se hará una retrospectiva de la obra de este creador visionario.