"Puedo decir que soy una mujer de Iglesia". Con esa sonrisa fácil que con frecuencia asalta su rostro, Yolanda Hurtado suelta esta frase que parece que le viene, realmente, desde adentro.
No es por irse a golpear el pecho o por pasar horas de cuclillas en un templo que Yolanda es de Iglesia...Es que su vida pasada y presente está marcada por la vida religiosa y católica.
Durante 15 años fue monja, ordenada en las Terciarias Capuccinas de la Sagrada Familia, pero un día decidió dejar la orden y entrar en el mundo común.
"Dejé la vida religiosa porque entré en crisis como la gente que se casa. Llegó un momento en que no me sentía fiel y dar ese paso, irme, era dar una muestra de fidelidad a mí misma y a Dios. Iba sintiendo que en muchos aspectos de mi desarrollo tenía techo, y debía formarme. Me dije 'si un día tuve el coraje para entrar ahora tengo que tener el coraje para salir'", recuerda.
"Cuando dejé a mis hermanas me convertí en una desempleada más de este país", cuenta Yolanda y se ríe... ella se ríe a menudo.
Hace ocho años, y mientras estaba sin empleo, recibió la invitación para hacer un programa en Radio Fides, 15 minutos de esperanza se llamaba aquel espacio y fue así como llegó a Fides. Luego vino el programa La iglesia en marcha que todavía mantiene, aún después, que fue designada como directora de esa emisora.
Su nombramiento ha sido un logro: es la primera mujer en dirigir ese medio, una radio que está cumpliendo 50 años.
"Aquel día me llamaron y me dijeron que viniera a la radio más temprano de lo habitual. Cuando me propusieron la dirección mis piernas se soltaron en un puro temblor. Me fui a orar y a reflexionar para saber que iba a hacer", rememora Yolanda.
Muchas cosas la empujaron a aceptar el cargo, pero fue su conciencia de género la que pesó también. "Dije que sí porque era un reto que aceptaba en nombre de todas las mujeres. Es la primera vez en 50 años que la Iglesia le confía esta labor a una mujer. Creo firmemente en las luchas que damos en la sociedad. Incluso en el campo de la evangelización hemos llevado la batuta: fueron las mujeres las primeras en anunciar la resurrección, fue una mujer la que engendró a Jesús y aunque no aparezca en la Biblia yo le aseguro que fueron las mujeres las que prepararon la última cena", asegura Yolanda mientras suelta una sonora carcajada que llena su oficina en Fides.
Lucha tras lucha
Yolanda Hurtado, además de religiosa, ha sido educadora. Cuando estuvo en la congregación trabajaba en obras de animación pastoral. Fue así como hizo labor social en pueblos como Arenal (Guanacaste), en La Fortuna de Bagaces y otras decenas de lugares más. ¥
Recorriendo pueblos hasta casi llegar a Upala estuvo Yolanda durante tres años. Y luego durante cinco años fue educadora en el colegio Nuestra Señora en Desamparados y también estuvo en el Hogar Siembra. Ahora es también psicóloga. "Le pedí a la Iglesia que no me limitaran el ejercicio de mi profesión. Vibro con el ser humano y para mí es muy importante esto de asumir como psicóloga."
Así que el reloj marca hora a hora la vida de esta mujer: de 7:30 a. m. a 1:30 p. m. permanece en Fides, y de ahí sale corriendo para cumplir en su consultorio un horario de 2:30 p. m. a 7:30 p. m.
Y como si no fueran suficientes horas de trabajo, cada dos meses, aproximadamente, Yolanda Hurtado organiza seminarios y talleres de autoestima y conocimiento personal que dirige a las familias.
¿Qué día tiene para sí? "¿Para mí y mi familia? ¡Los domingos!", responde y se ríe. "Mi familia ocupa un lugar fundamental en mi vida. La decisión de asumir la dirección en la radio también fue consultada con ellos, porque tenían que pagar un precio: verme menos."
Yolanda está acostumbrada a luchar. Cuando salió de la comunidad religiosa tuvo que trabajar en cualquier cosa para pagar sus estudios universitarios en psicología. "Vendía de todo, hasta ropa y champúes...", recuerda.
"Siempre dije 'Dios nos comprende y desde la fe uno puede entender muchas cosas, pero ¿cómo se entiende todo desde la ciencia?' Ese era un complemento que hacía falta en mi vida. Es un bote con dos brazos, la conducta humana no solo se explica con fe." Así justifica esta activa mujer la necesidad de formarse en psicología.
Amar hasta las arrugas
"Amo mucho a la Iglesia. Y la amo por lo que es; no solo por las cosas lindas que tiene, sino también con sus arrugas. Es como amar a la madre, uno la ama joven y la ama viejita."
Es ese mismo amor el que le da fuerzas a Yolanda. Ella tuvo el coraje de darle un vuelco a la radio Fides: desde este lunes abrió las puertas de las instalaciones y permitió que los oyentes invadieran aquel recinto. Organizó una gran fiesta: gente comiendo, conciertos sonando, personas entrando a la radio para conocer a las casi 17 personas que ahí trabajan. Modificó la programación, y ha incluido hasta programas de música para los jóvenes.
"Los medios de comunicación tienen una influencia tremenda en la sociedad y el que la Iglesia católica tenga un medio de comunicación es fundamental. Monseñor Sanabria dijo, cuando fundó Fides, que la Iglesia necesitaba un púlpito. Y yo creo que para ello hay que usar todas las cosa hermosas que la tecnología nos ofrece", justifica.
Para ella, Dios es acción. "Lo fundamental es transmitir un Dios vivo, es por eso que estoy aquí. Sé que voy a morir con la certeza que tengo una vocación religiosa, pero llega un momento en que uno no tiene espacio en ese lugar", concluye Yolanda, mujer de radio, mujer de fe. v