Moscú . Boris Yeltsin destituyó el lunes al Primer Ministro, Serguei Stepachin, y a su gobierno y propuso como su sucesor a Vladimir Putin, a quien designó además futuro candidato presidencial del Kremlim, sumiendo a Rusia en una nueva crisis a pocos meses de las elecciones legislativas de diciembre.
El presidente encargó a Putin, de 46 años, jefe de los servicios secretos (FSB, ex-KGB) la jefatura interina del gobierno, que deberá ser confirmada por la Duma (cámara baja), donde son mayoritarios comunistas y nacionalistas hotiles a Yeltsin.
Putin, considerado un cercano al reformista Anatoli Chubais, fue además designado por Yeltsin candidato del Kremlin para la elección presidencial del año 2000, durante un discurso televisado.
"Dentro de un año tendrá lugar la elección presidencial y desde ahora he decidido nombrar (como candidato del Kremlin) al hombre (Putin) que, en mi opinión, es capaz de consolidar la sociedad apoyándose en las fuerzas políticas más amplias, y asegurar la continuidad de las reformas en Rusia", dijo Yeltsin.
El dimitido Primer Ministro, Serguei Stepachin, de 47 años, considerado como un fiel al presidente ruso, es el tercer jefe de gobierno destituido en menos de 12 meses por el presidente Yeltsin, después de Serguei Kirienko et Evgueni Primakov.
Su destitución, después de pasar menos de tres meses al frente del gobierno, confirma la imagen de una Rusia políticamente inestable y dirigida por un presidente envejecido y cuyo comportamiento es imprevisible.
El rublo sufrió un retroceso del 3% el lunes a mediodía, con respecto al curso oficial de 24,55 por dólar fijado el viernes. "El pánico reinaba el lunes al iniciarse la sesión" bursátil, tras el anuncio de la destitución, según un operador citado por la agencia Itar-Tass. A la apertura, la bolsa de Moscú caía casi un 11%.
Yetsin no dio ninguna explicación sobre las razones de esta destitución, explicó el propio Stepachin a sus colaboradores, tras un encuentro con el presidente.
Según la prensa rusa, el Kremlin le reprocha no haber sabido oponerse a la creación de una alianza de fuerzas políticas hostiles a Boris Yeltsin, encabezada por el alcalde de Moscú Yuri Lujkov, y con buenas perspectivas ante las próximas elecciones legislativas, previstas el 19 de diciembre.
Además, los elogios que recibió Stepachin durante su reciente visita a Estados Unidos fueron mal vistas en el Kremlin, ya que Yeltsin (68 años) es muy celoso de los éxitos de sus colaboradores.
Por otra parte, la destitución de Stepachin se produce mientras Rusia tiene que hacer frente a una crítica situación en el Cáucaso, con una proliferación de enfrentamientos armados con grupos islamistas en la frontera de Daguestán y la república independentista de Chechenia.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.