La más conocida y mítica de las canciones cubanas, La Guantanamera, celebra su 70 cumpleaños este fin de semana en la isla caribeña.
La canción, compuesta por Joseíto Fernández, repite en su estribillo las palabrasGuajira Guantanameraen alusión a una campesina de la oriental provincia cubana de Guantánamo.
El tema se hizo popular en Cuba a partir de su creación, pero alcanzó fama mundial cuando "renació" en la década de 1960.
Joseíto Fernández, conocido como el Rey de la melodía, nació el 5 de setiembre de 1908 en el populoso barrio de Los Sitios, en La Habana, un lugar en donde vivió intensamente y del que apenas se separó para viajar.
Este fin de semana, cuando se cumplirían 90 años del nacimiento de Fernández, las emisoras, televisión y periódicos en la mayor de las Antillas recordarán su mayor éxito musical y su prolífera carrera artística.
"Para mí, y para muchas personas en este país, La Guantamera significa simplemente cubanía", dijo Rafael Leyva, un jubilado en La Habana, de 66 años, que recuerda con cariño esta canción de su juventud.
Acompañado por la orquesta de Raymundo Pia, el destacado músico cubano compuso la pieza, una "guajira-son" dedicada a las mujeres, que se interpretaba para cerrar los bailes populares por toda la isla.
Al inicio, la canción se modificaba según el lugar y la procedencia de la mayoría del público presente en la fiesta, y podía cantarse, por ejemplo, como guajira santaclareña, santiaguera, habanera.
Su autor, antes de morir en octubre de 1979, dijo que la canción "quedó dedicada a la mujer de Guantánamo por razones sentimentales, a pesar de no haber visitado nunca este lugar", según dijo el musicólogo cubano, Helio Orovio.
A los 12 años Fernández comenzó a vincularse con la música y pregonó con su natural facilidad de melodía para poder vender periódicos. Luego, a los 20 años compuso La Guantanamera, canción que metró en forma de décima, algo inusual en esa época.
Teniendo como fondo esta pegajosa melodía, Fernández cantó durante 20 años los hechos de la llamada "crónica roja" en un popular programa de radio en el que hacía rimar la violencia, la noticia y la publicidad.
En junio de 1963, el intérprete estadounidense de la canción protesta, Pete Seeger, la re-estrenó en el Carnegie Hall de Nueva York con un éxito total, que de hecho se convirtió en el momento más importante de su carrera.
Seeger, uno de los inspiradores del Movimiento de la Nueva Trova cubana, volvió al esquema métrico sencillo del son oriental y le añadió los "Versos sencillos" del héroe nacional de la isla, José Martí.
La canción se transformó en un himno de los movimientos de solidaridad con la isla de gobiernos comunistas en todo el mundo. La cantaron, por ejemplo, los hippies y todos aquellos que se oponían a la guerra en Vietnam.
La historia entrelazó, al menos culturalmente, a la isla caribeña con Estados Unidos. Dos sistemas políticamente opuestos provocaron el resurgimento de La Guantanamera.
"Con los pobres de la tierra/ quiero yo mi suerte echar, el arroyo de la sierra/ me complace más que el mar", fue una de las estrofas, que con letra de Martí recorrió el mundo.
Sobre la autoría de La Guantanamera, se inició un pleito internacional hace 20 años y según la hija de Fernández, Migdalia, "esta obra no es de dominio público como la catalogaron en una ocasión los especialistas".
El conocido intelectual cubano, Cintio Vitier, señaló en una ocasión que el músico cubano-español, Julián Orbón, miembro del importante Grupo Orígenes tocaba esta guajira-son con versos de José Martí, desde la década de 1940.
Fernández, reconocido como un verdadero juglar en su país, compuso varios boleros y guarachas entre las que se destacan Amor de madre, Mi mañana, Así son boncó y Elige tú, que canto y popularizada por el inconfundible cantante cubano Benny Moré.