Aunque aún no llega la hora de guardar las sombrillas, usted ya puede ir buscando su traje de baño y demás ropa de verano, porque el calorcito ¡ya se siente!.
Varias zonas del país atraviesan en estos días el período de transición del invierno al verano, y los más afortunados son los guanacastecos.
"En esa provincia, la transición arrancó en la primera semana de noviembre, y el verano entrará un poco más temprano que en otras partes del territorio nacional", explicó Norman Vega, especialista del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
Según él, en el Valle Central y en el Pacífico Central, el cambio se espera para los primeros 15 días de noviembre.
En cambio, a los habitantes del Pacífico Sur les tocará una Navidad un poco más húmeda pues el período de transición en esa zona no arrancará sino hasta la primera quincena de diciembre.
En el Caribe, como es costumbre, todavía habrá un poco más de lluvia.
La época de Navidad se caracteriza por lo que usted ha observado en el clima últimamente: días muy soleados que se alternan con otros más fríos, nublados y con lluvias de corta duración.
"Las lluvias van a ir espaciándose en los días hasta que ya deje de llover. Para diciembre, la mayor parte del país estará en verano", auguró Vega.
Aires navideños
Aunque el Instituto Meteorológico asegura que los verdaderos vientos fríos que caracterizan a la época de Navidad comenzarán a soplar hasta en diciembre, el ambiente ya está cargado de luces y adornos de colores.
Diferentes establecimientos capitalinos inundaron, desde octubre, sus vitrinas con decoración y juguetes para la época.
Y, para algunos, la visita a los comercios se ha convertido en un buen paseo durante las mañanas soleadas de fin de semana.
"El domingo recorrí con mi esposo varios lugares para ver adornos navideños porque también es hora de ir buscando los regalos", comentó Elizabeth Vásquez, vecina de la urbanización Cuatro Reinas, en Tibás.
Asimismo, en lugares como la Librería Universal y Cemaco, la sección de juguetes acapara la atención de los clientes.
"Mucha gente viene a separar los obsequios de sus hijos. Algunos juguetes, incluso, ya están agotados, al igual que varios tipos de luces, esferas y candelas que se vendieron muy rápido", contó Betsy Rojas, del departamento de mercado de la Librería Universal.
Las ventas también aumentan en la mayoría de las fincas donde se producen árboles de cipreses.
Así, poco a poco, los cambios en el clima y el correr de las páginas del calendario van dando paso a la temporada de fin de año. El ambiente ya huele a Navidad.